Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

3 feb 2012

todo y nada para el cuerpo ... (Budas) ...

El que cree en El Buda, cree en la fuerza Divina que detrás le sostiene, y que está detrás de todos los demás seres y las demás cosas.


Cree por tanto en la Gran Compasión, y por ello nace en su alma la magnanimidad.

El que escucha las enseñanzas de Buda sabe que su cuerpo, así como todas las demás cosas, son mutables; sabe que ellas son a un tiempo la fuente del sufrimiento y el origen de los grandes males; por ello no siente apego por ninguna de ellas, ni tampoco por su propio cuerpo.

Sin embargo, mantiene con gran cuidado a su cuerpo; pero no para el ínfimo placer de sus sentidos, sino para lograr percibir con claridad el Gran Camino, recorrerlo en las mejores condiciones, y luego transmitirlo.

Si no guardáis vuestro cuerpo no pordréis conservar la vida que ahora tenéis. Si no tenéis esta vida no podréis recibir la oportuna enseñanza y llevarla a la práctica, ni tampoco podréis luego propagarla.

El que pretende cruzar el gran río guarda con cuidado su balza; el que viaja por los caminos guarda con cuidado su corcel y su montura; así, el que escucha el Dharma debe guardar su cuerpo con gran cuidado:

Debe comer bien para nutrir y mantener su cuerpo en optimas condiciones, y no por simple gula.

Debe vestirse para protegerse de la intemperie y no sólo para el vistoso decoro.

Debe administrar bien sus energías, a fin de poder recibir y practicar la Divina enseñanza con constancia y dedicación.

Del mismo modo, el vivir en una casa no debe ser para envestirse de vanalidades. El creyente debe vivir más bien en la casa de la Iluminación, para protegerse del calor de las pasiones, de la lluvia de las tentaciones y del temible viento de las erroneas enseñanzas.

Pensad que nada es en verdad para vuestro cuerpo. No seaís arrogantes. Todo ha de hacerse para el bien de vuestras almas y de vuestros semejantes, para el Dharma, y para la Gran Iluminación.

Del: Bukkio Dendo Kyokai

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