Caléndula, botón de oro, corona de rey, caldo, flamenquilla, maravilla, rosa de muertos, flor de difunto, flor de pastor o flor de todos los meses son algunos nombres que recibe la Calendula officinalis, una variedad de planta perteneciente a la familia de las Asteráceas, que incluye alrededor de 20.000 especies, entre las que se encuentran desde árboles, arbustos y plantas herbáceas.
Son plantas de escasa altura, con hojas espirales, simples, ligeramente pubescentes, de entre 5 y 20 cm de largo. Las flores son discoidales, van desde amarillas a naranja intenso, y muy vistosas. Su floración dura casi todo el año, cerrándose de noche y abriéndose al amanecer. A pesar del gran número de nombres con el que se conoce a esta vistosa especie, su nombre genérico Caléndula proviene del latín calendar (calendario) que designa el primer día de cada mes. Con este nombre, que algunos atribuyen a tiempo de los romanos, se hace referencia a la floración que prácticamente se produce todos los meses del año, incluso en los meses de invierno si este no es extremadamente frío. El hecho de que al igual que los girasoles, sus flores tiendan a seguir el movimiento del sol, hizo que también se la conociese con el nombre de solsequium (que sigue al sol).
Se usa como planta ornamental y desde hace siglos se viene empleando como planta medicinal debido a sus cualidades terapéuticas. Desprende un olor desagradable y tiene un gusto amargo. Sin embargo, en algunas especies los pétalos florales y las hojas tiernas son comestibles, y se utilizan para decorar ensaladas y otros platos por su intenso color.
Esta planta es conocida desde la antigüedad. Algunos autores sitúan su origen en México, donde los antiguos aztecas atribuían a ella propiedades espirituales, mágicas y medicinales. Fueron los primeros exploradores españoles los que trasladaron sus semillas a España donde se procuró su cultivo, especialmente en los jardines de los monasterios, y de allí al resto de países de la cuenca mediterránea.
PROPIEDADES TERAPÉUTICAS
ANTIINFLAMATORIA: Debido a la inhibición de la lipoxigenasa (flavonoides) y a sus antioxidantes y captadores de radicales libres (flavonoides y triterpenos).
ANTISÉPTICA Y CICATRIZANTE: Potencia la epitelización y regeneración de la piel dañada, estimulando la síntesis de glucoproteínas, nucleoproteínas y colágeno durante el periodo de regeneración tisular.
ACCIÓN ANTIBACTERIANA Y FUNGICIDA.
ANTIESPASMÓDICA: Combate los espasmos, las contracciones o convulsiones.
ACCIÓN EMENAGOGA: Regula el período menstrual y calmante de los dolores propios.
EMOLIENTE: Suaviza, tonifica e hidrata la piel. De hecho cada vez son más los productos cosméticos que incluyen la Caléndula entre sus componentes.
CALLICIDA: Provoca la desaparición de verrugas víricas de la piel, debido a su contenido en ácido acetil-salicílico.
COLERÉTICA: Estimulante de la actividad hepática, especialmente de la secreción biliar. Tomada en infusión resulta indicada en casos de congestión o insuficiencia hepática.
ANTIULCEROSA: Cicatriza úlceras de estómago y duodeno. También resulta eficaz en gastritis, gastroenteritis y vómitos.
USOS MÁS COMUNES
QUEMADURAS: Sana y alivia las quemaduras ya que reduce la inflamación y tiene acciones astringentes, antisépticas y calmantes, a la vez que ayuda a una más rápida curación. Algunos botánicos afirman que la Caléndula es la planta más eficaz para el tratamiento de quemaduras del primero grado. Dado que la mayoría de las quemaduras producidas por el sol son quemadura del primero grado, resulta lógico que muchos de los productos prescritos para quemaduras solares contengan caléndula.
PIE DE ATLETA: Ideal para tratar el pie de atleta. Diversas investigaciones en laboratorio han demostrado que la Caléndula tiene efectos fungicidas antihongos. Puesto que el pie de atleta es causado por un hongo, la Caléndula resultará muy adecuada y conveniente para tratar esta dolencia.
PICADURAS DE INSECTOS: La Caléndula puede reducir la inflamación y el picor producido por picaduras de insecto e incluso puede ayudar a prevenir la infección debido a sus acciones antimicrobianas. A su vez su acción astringente promueve una curación más rápida.
HERIDAS ULCEROSAS: Muchos especialistas recomiendan gargarizar con una mezcla de Caléndula para luchar contra los gérmenes y la inflamación asociada a estas heridas dolorosas.
PROBLEMAS DÉRMICOS: Muy conveniente para tratar problemas de la piel como el acné, irritaciones cutáneas, forúnculos, abscesos, dermatitis, grietas, piel seca y sensible, gingivitis y llagas.
CURACIÓN DE HERIDAS: Acelera la curación de cortes y arañazos. La Caléndula es uno de los remedios más comunes para tratar las heridas superficiales y menores de la piel, como cortes y arañazos, ayudando a que la herida cure más rápidamente.




fuente: El Herbolario de César ................................