Durante la enfermedad de mi buena compañera no he podido menos de derramar algunas lágrimas. Pero ahora, después de su muerte, comprendo que ella no tenía vida. Más que eso: no tenía forma. Más que eso aún: no tenía chih (aire, espíritu vital).Ella era un conjunto de cosas negativas. En el vasto espacio vacío, ella ha sido ahora cambiada al polo positivo de todos los negativos. Y ahora hay en ella chih, forma y vida. Es la merte quien ha producido esos cambios y siempre llega un momento en que sólo ella puede hacerlo. Con las cuatro estaciones sucede algo semejante: ellas cambian, se transforman y desarrollan, pero la unidad persiste a través de todos esos cambios. Mirad, pues, el cuerpo juvenil yaciendo en la alcoba. Yo había comenzado a llorar haciendo un ruido harto desagradable. Felizmente, me he dado cuenta, luego, de que no había lógica en mi actitud. Por eso me he puesto a cantar.
escuchando silencios ... pretendidos haikus ... nacen desde la floresta ...
Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".
8 oct 2012
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Preciosa sabiduría en forma de cuento
ResponderEliminarGracias por compartirlo
Un abrazo