escuchando silencios ... pretendidos haikus ... nacen desde la floresta ...
Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".
28 nov 2012
El hecho es que el conocimiento, por sí solo, no puede generar la felicidad que emana del desarrollo interior. Este último no depende de los factores externos.
En efecto, a pesar de que tengamos un conocimiento detallado y específico de los fenómenos exteriores (el deseo ardiente de limitarnos, de contentarnos o de querer aumentarlo sin cesar), éste, lejos de aportarnos la felicidad, quizá sea realmente peligroso.
Puede conducirnos a perder el contacto con la realidad más amplia de la experiencia humana, y, en particular, reforzar nuestra dependencia de los demás.
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