Capullo
Las personas ansían sus cinco deseos.
Piensan que los cinco deseos son buenos.
Es como un niño comiendo dulce.
Cuando acaba uno de los dulces, quiere otro.
Para la gente todos son iguales, riqueza, sexo, fama, comida y sueño,
La gente no puede prescindir de ellos, o ser indiferente.
El resultado es que se envuelve en ellos, como un gusano de seda en su capullo.
Se enredan y no pueden salir.
¿Quién les dijo que no buscaran su libertad?
Hsuan Hua

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