Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

21 jun. 2013

El discípulo y el maestro habían llegado a un acuerdo. Tras servir un año el joven a su mentor, este le instruiría espiritualmente.
El joven esperaba ansioso e impaciente que llegara el día y llego.
Nada mas amanecer, el discípulo le dijo al mentor:

-Señor, hoy justo se cumple un año.
-Un año, si-convino apaciblemente el maestro.
-Y me aseguraste que cumplido ese periodo de tiempo me impartirías enseñanzas.
-Así es, así es.
-Pues dime.
-Ahora, antes que nada, ve y trae agua del pozo.
-bien, bien-dijo cada vez más impaciente el discípulo-.
¿Y luego?
-Pues si hace falta mas agua, ya te diré que la traigas yendo de nuevo al pozo-, dijo con naturalidad el maestro.



Reflexión:
¿Por qué creemos que lavar los cacharros, acarrear agua del pozo o atender el jardín no son actos que podemos convertir en meditativos y obtener así un notable desarrollo espiritual? Hay que ir eliminando el espacio entre la meditación y la vida cotidiana y entender que esta ultima y sus actividades son meditación cuando se ejecutan con la actitud correcta, la atención debida y la intención pura.