Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

14 jun. 2013

Los maestros zen enseñan a sus jóvenes pupilos a expresarse por sí mismos. Dos monasterios zen, vecinos entre sí, tenían cada uno de ellos un pequeño protegido. Sucedió que uno de ellos, yendo por la montaña a comprar legumbres, se encontró con el otro en el camino.
¿Adónde vas? Le preguntó al verlo.
Voy a donde mis pies me lleven, respondió el otro.
Esto dejó confundido al primer pupilo, que fue enseguida a consultar a su maestro.
“Mañana por la mañana”, le aconsejó este, cuando vuelvas a encontrarte con ese muchacho, repítele la pregunta que le formulaste hoy. Te responderá lo mismo, y entonces tú le dirás: “Supón que no tuviese pies.” ¿Adónde irías entonces?
Esto lo pondrá sin duda en un buen aprieto.
Los dos muchachos se encontraron a la mañana siguiente.
¿Adónde vas?, preguntó el primero.
Voy allá donde me lleve el viento, repondió el otro.
Esto volvió a dejar perplejo al jovencito, que contó su fracaso a su maestro.
Pregúntale a dónde iría si no soplase el viento, le sugirió este.
Al día siguiente se encontraron por tercera vez.
¿Adónde vas?, preguntó el primero.
Voy al mercado a comprar legumbres, replicó el otro.