Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

22 jul. 2013

relaciones difíciles ..

http://granviacentral.wordpress.com/2013/07/22/relaciones-dificiles/

Todos los seres tenemos diferentes niveles de capacidad, madurez, educación, habilidad, y experiencia. Además, tenemos diversos trasfondos familiares, culturas, personalidades, idiosincrasias, tendencias, emociones dominantes, estilos de comunicación, y muchos otras características. En realidad, las combinaciones y permutaciones de nuestras formaciones kármicas son verdaderamente incalculables.

Dadas estas variaciones, la posibilidad de que dos personas sean incompatibles es muy alta. No debe sorprendernos, entonces, cuando una relación entre cualesquiera dos personas deriva en malos entendidos y conflictos. Es realmente excepcional la relación interpersonal que marcha bien, por lo que no debe sorprendernos cuando no es así.

Cuando una relación, bien sea personal o profesional, aumenta la ansiedad y el sufrimiento de una o ambas partes, no es prudente prolongarla. Es preferible establecer distancias, sin resentimientos ni recriminaciones. Sencillamente no es útil continuarla.

Sólo es necesario desear que estos seres con quienes no tenemos buenas relaciones sean felices y acumulen las causas de su felicidad, y continuar nuestro camino. Puede parecer un consejo superficial, pero es así como debe ser —no hay otra salida.

Exige demasiada energía continuar intentando analizar ‘cómo’ y ‘por qué’ hay conflictos entre dos seres. El ‘cómo’ es excesivamente complicado: causas y condiciones infinitas. El ‘cómo’ es igualmente complejo: acumulaciones kármicas infinitas. Aún si lográsemos desenmarañar esa complejidad, no resolveríamos nada. ¿Qué cambios traería saber ‘cómo’ y ‘por qué’ no somos compatibles? Las cosas son como son.

Si cargamos un bulto pesado, es más fácil soltarlo que continuar arrastrándolo.