Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

31 ago. 2013




Aunque estemos poco iluminados, nuestra vida está tan imbricada con la de los demás que no podemos imponernos en tanto que individuos aislados.
Del mismo modo, cuando seguimos una trayectoria espiritual, numerosas realizaciones dependen de nuestra interacción con los demás, de tal modo que incluso ahí los demás siguen siendo indispensables.
Y aunque alcancemos el estado más elevado de Iluminación, nuestras actividades "iluminadas" lo son en beneficio de los demás.
En efecto, las actividades de Despertar y de Iluminación se producen espontáneamente en virtud del hecho de que los otros existen, de tal modo que se hacen indispensables.
"Dalai Lama"