Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

7 oct. 2013

El viento (de Chuang-Tze)

pintura china

El filósofo Tze-k'i estaba sentado, apoyado en un mesita. Miró al cielo, suspiró y cayó en éxtasis, como si el alma y los sentidos le hubieran abandonado. Yen Ch'en-Tze-u, que estaba a su vera, exclamó: "¿Qué ha sucedido? Un árbol seco parece tu cuerpo, ceniza esparcida tu espíritu: ahora no estás apoyado en la mesita, como lo estabas antes".
Tze-k'i responde: "Tu pregunta es oportuna. Súbitamente me he olvidado de mi mismo...; pero compréndeme tú, que oyes s´lo la música de los hombres, pero no la de la tierra, o, si logras entender ésta, ¿no sabes entender la del cielo?". Después, invitado por el discípulo, añade: "El aliento del universo es el viento, el cual por si es inactivo; pero cuando se desata, todas las aberturas resuenan. ¿No has oído nunca su fragor por todos los ángulos de los montes y de las florestas, en las cavidades más deformes de los árboles gigantescos? El viento corre por todos los parajes y grita, resuena, sopla, gime, clama, vocea; la armonía es perfecta: débiles notas, cuando el viento es débil, un continuo crescendo, cuando es impetuoso".