Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

10 dic. 2013

La Budeidad es nuestra verdadera mente

Un cierto Wu Yeh, de Fengchou, era un devoto budista que solía leer una gran cantidad de Escrituras budistas. Cuando encontró por primera vez al célebre Maestro chan Ma Tsu, éste se burló de él, al observar su elegante aspecto y escuchar su engolada voz. Sirviéndose de una imagen, el Maestro dijo:
La fachada externa es como un elevado templo, en cuyo interior, ni siquiera hay una pequeña estatua del Buda.
Al escuchar esto, Wu Yeh se arrodilló ante el Maestro y dijo:
-Yo buscaba los Tres Vehículos del budismo, y logré mi propia comprensión. Pero para la esencia del chan, la Budeidad es nuestra Verdadera Mente, que es algo que no puedo entender con la mente.
-Escucha -dijo el maestro-, quiero que te des cuenta de que sólo esa mente, a través de la que uno no puede entender, ninguna otra, es la Verdadera mente del Buda de la que hablas.
En esa ocasión, Wu Yeh no entendió. Estaba un poco aturdido y no se le ocurrió nada que decir. Por último, haciendo un gran esfuerzo de voluntad preguntó:
-¿Cuál es el significado del patriarca que viene del oeste?
Ma Tsu se limitó a mirarle fijamente. Después exclamó:
-¡Oh, querido sucesor! ¡Ya está bien de tonterías! ¡Vete y vuelve de nuevo!
En el momento en que Wu Yeh intentaba dejar al Maestro, se oyó un grito repentino:
-¡Oh, sucesor!
Wu Yeh volvió la cabeza para mirar atrás, y en ese momento el Maestro exclamó:
-¿¡Qué!?
Al percatarse de la Verdad de este gesto, Wu Yeh se arrodilló respetuosamente ante el Maestro y le dio las gracias.

Comentario: La Verdadera Mente no es la única que discrimina o razona sobre la multitud de cosas que nos rodean. La Verdadera Mente trasciende toda existencia tangible, aunque se manifiesta en toda la existencia. Incluso las cosas más ordinarias están llenas de sutileza de Budeidad. El simple grito de "Qué" hizo a Wu Yeh darse cuenta espontáneamente de que no se puede encontrar la budeidad, que está en todas partes, fuera de la propia mente. Fue su Verdadera Mente la que respondió al "qué" del Maestro de forma instantánea. Fue asi como Wu Yeh entró en la Verdadera Mente.