Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

25 mar. 2014


Aferrarse es la fuente de todos nuestros problemas. Dado que la impermanencia nos deletrea angustia nos aferramos a las cosas con desesperación, a pesar de que todas las cosas cambian. Estamos aterrados de soltar, aterrados de hecho, de la vida en todo, ya que aprender a vivir es aprender a dejar ir. Y esta es la tragedia y la ironía de nuestra lucha para sostenerla: No sólo es imposible, sino que nos trae el dolor que estamos tratando de evitar. La intención detrás del aferramiento no puede en sí mismo ser mala, no hay nada de malo en el deseo de ser feliz, pero lo que intentamos aferrar es por naturaleza inasible. Los tibetanos dicen que no se puede lavar la misma mano sucia dos veces en el mismo río que corre, y "no importa cuánto usted aprieta un puñado de arena, nunca conseguirá sacar petróleo de él."

Sogyal Rinpoche.