Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

3 dic. 2014

como blancos caballos salvajes

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Al ojo le gusta ver las formas bellas y atractivas.
Al oído le gusta escuchar sonidos que son hermosos, melodiosos y agradables a la mente.
A la nariz le gusta oler cosas que están agradablemente perfumadas, haciendo que uno se sienta eufórico y alegre.
La lengua le gusta probar cosas que son deliciosas.
Al cuerpo le gusta tocar  y sentir lo que es suave y liso, que produce un estado mental de fascinación absorbido todo el tiempo sin tener demasiado de él.

Todo esto tiene su origen en la mente, que es el señor de todos éstos sentidos fuentes. La mente es la que quiere jugar con ellos todo el tiempo sin ser minimamente cuestionada sobre lo que es correcto o incorrecto, lo que es bueno o malo.

Toda la mente quiere cumplir sus deseos. esto hace que todos los campos de los sentidos, incluyendo los ojos, oídos, nariz, lengua y cuerpo, giren de acuerdo a los dictados emocionales de la mente. Es la corrupción mental la que obliga a la mente a este alboroto de luchar por los estímulos.

Para defender cada campo de los sentidos, hay que tener un guardia a la mente al mismo tiempo. La mente es la cabecilla, que constantemente crea el deseo para ver las vistas, para oír los sonidos, oler olores, degustar alimentos y sentir lo que se toca. La mente es la que desea, anhela, es decir alguna vez con hambre y sed, la que va en busca de sensaciones. Así que la mente utiliza sus instrumentos, que son los ojos, oídos, nariz, lengua y cuerpo, como caminos por los que se desplaza hacia fuera para buscar todo tipo de objetos que induzcan placer.

Por lo que debe protegerse la mente con la conciencia e investigar cuidadosamente con entendimiento. No dejes que deambulen sobre cómo participar en las cosas, que es peligroso. Utilice la conciencia para controlar la mente y el entendimiento para examinar los objetos que surgen de la toma de contacto con las formas, los sonidos, los olores, los gustos y las cosas que hacen contacto con el cuerpo, con el fin de aprender la verdad básica de dichos contactos momentáneos. Entonces la mente seguirá siendo independiente e indiferente. No va a amar a algunas cosas y odiar otras, y así enojarse. Va a continuación, entrar fácilmente en un estado de calma y tranquilidad, sin ser siempre
agobiada o preocupada por los asuntos externos.

Cuando la mente está repleta y satisfecha en ese estado de calma, se retira y examinar el interior de la fuente de los sentidos de los ojos, oídos, nariz, lengua y cuerpo como instrumentos de la mente meramente vacíos. A continuación, examinar los objetos en relación con la mente, al ver que los dos se convierten en totalmente mezclados, como si fueran una y la misma cosa. Usted verá que las sensaciones son las cosas, que se infiltran en la mente, y por lo tanto no son una y la misma cosa que la mente, que sin embargo se agotan después, estas sensaciones vacías, como caballos salvajes ...


The eye likes to see beautiful and attractive forms. The ear likes to hear
sounds that are beautiful, melodious and pleasing to the mind. The nose likes
to smell things that are pleasantly scented, making one feel elated & joyful.
The tongue likes to taste things that are delicious. The body likes to touch
and feel things that are soft and smooth, which produces a mental state of
absorbed fascination all the time without ever having too much of it.
All of this originates from the mind, which is the overlord of all these sense
sources. The mind is the one that wants to play about with them all the time
without being the least bit concerned to consider what is right or wrong,
what is good or bad. All the mind wants, is to fulfill its desires. This makes
all the fields of sense, including the eye, ear, nose, tongue and body, whirl
about according to the emotional dictates of the mind. It is the mental
defilements that force the mind to this rampage of struggling for stimuli.
When guarding each sense field, we must keep a guard on the mind at the
same time. The mind is the ringleader, which constantly creates the desire
to see sights, to hear sounds, to smell scents, to taste foods and to sense
touches. The mind is the one that desires, that craves, that is ever hungry
and thirsty, the one that goes searching for sensations. So the mind uses its
instruments, which are the eyes, ear, nose, tongue and body, as the paths by
which it travels out to search for all sorts of objects that induce pleasure.
So you must guard the mind with awareness and investigate it carefully with
understanding. Don’t let it roam about getting involved in things, which are
dangerous. Use awareness to control the mind & understanding to examine
the objects that arise from making contact with forms, sounds, smells,
tastes and things which contact the body, so as to learn the basic truth of
such momentary contacts. Then mind will remain detached and indifferent.
It will not love some things and hate others, and so become angry. It will
then easily enter into a state of calm & peacefulness without always being
burdened or troubled by external matters. When the mind is replete and
satisfied in that calm state, it will withdraw from it & examine the internal
sense sources of the eyes, ears, nose, tongue and body as being merely empty
instruments of the mind. It will then examine those objects in relation to the
mind, seeing that they both become intimately blended together, as though
they were one and the same thing. You will see that sensations are things,
which infiltrate the mind, and so are not one & the same thing as the mind,
which nevertheless run out after these empty sensations as wild horses...

fuente: Bikkhu Samahita