Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

3 dic. 2014

Nothing to Give, No One to Receive It (nada para dar, nadie quien reciba)

Zen practitioners chant these words before eating a meal. They remind us that the food about to be eaten has not been earned; it’s a gift. But this gift is not to be understood in the usual way. “The emptiness of the three wheels” means that this giving isn’t a beneficent act one performs for another, an act you can take credit for or feel worthy or unworthy of. A Zen practitioner about to eat a meal remembers that giving is life—that everything is giving, everything is given. There are no separate givers, receivers, or gifts. All of life is always giving and receiving at the same time. This is our practice and our joy. So we practice giving—both receiving and giving gifts—in this spirit.

Joyful Giving Shambhala Sun January 2014 Norman Fischer Buddha
Illustration by Tomi Um

“May we with all beings realize the emptiness of the three wheels, giver, receiver, and gift.”

"Que todos los seres realicen la vacuidad de las tres ruedas, donante, receptor, y regalo."
Practicantes del Zen cantan estas palabras antes de comer una comida. Nos recuerdan que la comida a punto de ser comida no se ha ganado; que es un regalo. Pero este don no se debe entender de la forma habitual. "El vacío de las tres ruedas" significa que este don no es un acto benéfico que uno realiza para otro, un acto que pueda atribuirse el mérito de sentirse digno o indigno. Un practicante de Zen a punto de comer una comida recuerda que el dar es vida que todo lo da. No hay separados dadores, receptores, o regalos. Todo en la vida siempre es dar y recibir al mismo tiempo. Esta es nuestra práctica y nuestra alegría. Así que practicamos dando -tanto recibiendo y dando regalos- en este espíritu.

http://www.lionsroar.com/nothing-to-give-no-one-to-receive-it-norman-fischer-on-joyful-giving/