Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

2 ene. 2015

lo que realmente debería ser lo importante en nuestras vidas ...

Acostumbramos hacer varias resoluciones para el Año Nuevo, y también solemos abandonarlas antes de concluido el mes de febrero. Tal vez esto sucede porque las resoluciones que hacemos no producen la paz y la felicidad que añoramos. Lo que realmente deseamos no es perder kilos, ir al gimnasio, ganar más dinero, o encontrar la pareja ideal.
Lo que realmente queremos es ser felices.

Porque creemos erróneamente que somos distintos, que estamos separados de los demás, que competimos con otros seres por lograr nuestros propósitos, pensamos, hablamos, y obramos de maneras que generan sufrimiento propio y ajeno. Arrastrados por el apego a lo agradable, la aversión por lo desagradable, y la indiferencia por lo que nos parece poco importante, obramos sin amabilidad ni compasión ―dañamos a los demás, y generamos las causas de nuestro propio sufrimiento.

Cuando pensamos que nuestro cuerpo, nuestro género, nuestra familia, nuestras amistades, nuestra comunidad, nuestro país, nuestra raza, o nuestra especie son más importantes, instauramos las causas necesarias para el maltrato de otras personas, los animales, y nuestro planeta. Cuando proferimos palabras que menosprecian a los demás, o cuando callamos frente al sufrimiento ajeno, causamos dolor. Cuando obramos egoístamente, negamos y alejamos nuestra propia felicidad.

Solo es necesaria una resolución, hoy y todos los días: generar la Gran Compasión, deseando el bien universal, hablando con amabilidad, y actuando responsablemente.

Analicemos atentamente nuestros pensamientos, palabras, y obras. ¿Reclamamos supremacía, o igualdad? ¿Proclamamos la ventaja egoísta, o la solidaridad? ¿Contribuimos al sufrimiento de todos los seres, o a la felicidad de los demás?

Te invito a comprometerte con la única resolución que hace falta, la única que puede producir la felicidad que anhelas: resuelve adoptar la Gran Compasión.

Tashi Nyima (www.granviacentral.wordpress.com)