Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

6 may. 2016

Buddha Nature, Our Own Nature
‘Imagine a very poor man living in a decrepit little shanty, the only thing he owns in the world. What he does not know is that just beneath his shanty, but hidden in the dirt, is an inexhaustible vein of gold. As long as he remains ignorant of his hidden wealth, this pauper remains in poverty; but when he attends more closely to his own dwelling, he is bound to discover his own fathomless wealth. Similarly, all we need to do is unveil our own nature, and we will find an inexhaustible source of wisdom, compassion and power. It is nothing we need to acquire, from anywhere or anything. It has always been there.

Seen in this light, the Buddha-nature requires no additions. One does not have to memorize sutras, recite prayers, or accumulate virtues to create it. All one needs to do is unveil it.

- B. Alan Wallace, Tibetan Buddhism from the Ground Up.

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Naturaleza de Buda, nuestra propia naturaleza
"Imagine un hombre muy pobre que vive en una pequeña casucha decrépita, lo único que tiene en el mundo. Lo que él no sabe es que justo debajo de su casucha, pero escondido en la tierra, hay una veta inagotable de oro. Mientras él sigue siendo ignorante de su riqueza oculta este pobre permanece en la pobreza; pero cuando él atiende más de cerca a su propia vivienda, está obligado a descubrir su propia riqueza insondable. Del mismo modo, todo lo que tenemos que hacer es desvelar nuestra propia naturaleza, y nos encontraremos con una fuente inagotable de sabiduría, compasión y poder. No es otra cosa lo que necesitamos para adquirir, desde cualquier lugar o cualquier cosa. Siempre ha estado ahí.

Visto de esta manera, la naturaleza búdica no requiere adiciones. Uno no tiene que memorizar los sutras, recitar oraciones, o acumular virtudes para crearla. Todo lo que hay que hacer es revelarla.

- B. Alan Wallace, el budismo tibetano desde el tierra para arriba.