Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

22 jul 2010

MILAREPA


“Milarepa fue una de esas almas que se impresionan profundamente al comprender la naturaleza transitoria de la mundanal existencia y los sufrimientos y miserias en los cuales los seres se hallan inmergidos.”
“Parecíale que la existencia, desde este punto de vista, era igual a una enorme hoguera en donde las criaturas vivientes se consumían.”
“Ante tal desconcertante dolor, sintió en su corazón que era incapaz de percibir algo de la celestial felicidad disfrutada por Brahma e Indra en los cielos, pero mucho menos sentía aún los goces terrenales y las delicias propias del mundo profano”.
“Por otra parte, sintióse hondamente cautivado por la visión de inmaculada pureza y casta beatitud, descritas en el estado de libertad perfecta y Omnisciencia alcanzables en el Nirvana, a tal punto que él no podía malgastar su vida en procura de algo que desde largo tiempo había desechado dedicándose, con plena fe, profundidad de mente y corazón henchido al Omnipenetrante Amor y a la simpatía de todas las criaturas”.
“Habiendo obtenido conocimiento trascendental en el control de la naturaleza etérea y espiritual de la mente, se sintió capaz de dar demostraciones de ello, y a tal efecto pudo volar por el cielo, caminar y descansar en el aire”.
“Fue capaz, también de producir llamas y hacer surgir aguas de su cuerpo, transformándose en el objeto que deseare, demostraciones que fueron capaces de convencer a los descreídos y tornarlos a los senderos religiosos.”
“Milarepa fue perfecto en la práctica de los cuatro estados de meditación, y mediante ellos pudo proyectar su cuerpo sutil hasta el extremo de estar presente presidiendo concilios yóguicos en veinticuatro lugares distintos, en los cuales se celebraban asambleas de dioses y ángeles iguales a nubes de espiritual comunión.”
“Fue capaz de dominar a Dioses y Elementales colocándolos a sus inmediato comando en el cumplimiento de sus deberes.”
“Perfecto Adepto de sobrenaturales poderes Tattwicos, tuvo la gracia de poder atravesar y visitar innumerables paraísos sagrados y cielos de los Budas, donde por la virtud de sus omni-absorbentes actos y nunca superada devoción, los Budas y Bodhisattvas que rigen esos sacros lugares le favorecieron permitiéndole expresarse acerca del Dharma, santificándole a su retorno por la visión de esos mundos celestiales y permanencia en tales moradas.”
SIVANANDA
Extracto del libro El Misterio del Aureo Florecer



CANTO A LA ALEGRÍA DEL YOGUI

El maestro de Yoga, el Jetsun Milarepa, acatando las órdenes de su gurú, fue de Junpan a las colinas nevadas de Yolmo. Allí vivió en la "Cueva del Tigre de Senge Tson", [1] situada en los bos­ques de Singalin. La diosa de Yolmo apareció en forma agraciada y, obedeciendo las órdenes del Jetsun, le prestó sus mejores servicios.
Milarepa permaneció allí por algún tiempo con ánimo profun­damente inspirado.
Un día llegaron a visitarlo cinco monjas que procedían de Mon, las cuales se dirigieron a él de esta manera: "Se dice que este lugar es terrorífico y que es un sitio ideal para obtener gran progreso en la meditación. ¿Será esto cierto? ¿Opinas que es así?"
Milarepa cantó alabanzas al sitio:
Reverencia a ti, ¡gurú mío!
Te hallé después de hacer grandes méritos
y ahora estoy en el lugar que profetizaste. [2]
Éste es un sitio delicioso, lugar de colinas y florestas.
En las praderas de las montañas florecen las plantas.
Danzan ondulantes los árboles en el bosque.
Para los monos éste es sitio de recreo.
Cantan armoniosamente los pájaros,
revolotean zumbando las abejas,
y del día a la noche arco iris vienen y van.
En verano e invierno cae dulcemente la lluvia
y brumas y neblinas se acumulan en otoño y primavera.
En este grato lugar, yo, Milarepa,
resido en soledad y felicidad,
meditando sobre la mente de vacío iluminante.
Cuan felices son las miríadas de manifestaciones!
Mientras más altibajos hay, más alegre me siento.
Feliz el cuerpo sin karma ominoso,
¡en verdad, la interminable confusión es una dicha!
A mayor temor, mayor es mi alegría.[3]
¡Dichosa la muerte de las sensaciones y pasiones!
¡Mientras mayores sean la angustia y la pasión,
mayores serán el gozo y la alegría!
¡Qué felicidad no sentir achaques ni enfermedades,
qué felicidad: dicha y sufrimiento son uno;
qué felicidad jugar con el movimiento corporal
gracias al poder que surge de la yoga!
Saltar y correr, danzar y columpiarse
es aún más gozoso.
Qué felicidad cantar el canto de la victoria,
qué felicidad cantar y tararear;
aún más gozoso es hablar y cantar en voz alta!
Feliz es la mente —poderosa y segura—
que se ha empapado del reino de la totalidad.
Extrema felicidad
es la autoemanación del autopoder;
felices son las miríadas de formas, las multitudes de revelaciones.
Como obsequio de bienvenida a mis fervientes discípulos,
canto esta felicidad yóguica.

Luego, Milarepa inició a las cinco jóvenes monjas novicias y les dio instrucción verbal. Después de practicar sus enseñanzas por al­gún tiempo, nació en ellas la luz de la realización interior. Milarepa estaba muy dichoso, y cantó el Néctar de la Instrucción.
¡Oh, mi gurú, que muestras
el inconfundible sendero de la liberación;
oh tú, el salvador perfecto, el gran compasivo,
te ruego no me dejes nunca, permanece por siempre
sobre mi cabeza [4] como corona de joyas!
Escuchen, seguidoras del dharma,
meditabundas aquí sentadas,
¡aunque las enseñanzas del Buda son muy numerosas,
quien pueda practicar este profundo sendero [5]
será en verdad bien dotado!
Si ustedes desean llegar a ser Buda en una sola existencia,
no deben codiciar las cosas de esta vida
ni aumentar el propio anhelo,
no sea que se embrollen entre el bien y el mal
y caigan en reinos de miseria.
Cuando presten servicios a su gurú,
guárdense de pensar "yo soy quien trabaja y él quien disfruta".
Si tienen este tipo de pensamiento,
con seguridad padecerán disputas y discordia,
y nunca podrán alcanzar lo que desean.
Cuando observen los preceptos tántricos,
cesen su asociación con los malvados,
no sea que se contaminen de influencias dañinas
y corran el riesgo de quebrantar dichos preceptos.
Cuando se ocupen del estudio y aprendizaje,
no se apeguen con orgullo a las palabras,
no sea que el fuego dormido de las Cinco Pasiones Venenosas [6]
levante llama y consuma los pensamientos y actos virtuosos.
Cuando en retiro mediten con sus amigos,
no ambicionen demasiadas cosas,
no sea que cesen sus actos virtuosos
y se pierda su devoción.
Cuando practiquen el Sendero con Forma [7]
de la Transmisión Susurrada, [8]
no exorcicen demonios ni imprequen a los fantasmas para otros,
no sea que surjan demonios de vuestra propia mente
y arda,, en anhelos por bienes mundanos.
Cuando hayan adquirido experiencia y realización,[9]
no desplieguen vuestros poderes milagrosos ni profeticen,
no sea que las palabras secretas y los símbolos se escapen,
disminuyendo los méritos y la espiritualidad interior.
Cuídense y eviten caer en ese precipicio.
No cometan actos malos. No coman alimentos seductores.
No carguen con el cadáver [10]
ni usen palabras dulces para complacer a otros.
Sean humildes y modestas, y hallarán su camino.

Las monjas preguntaron luego a Milarepa cómo hallarían su propio camino y le pidieron más instrucción. En respuesta Mila­repa cantó:
Rindo homenaje a mi gurú misericordioso.
Te ruego me otorgues tus ondas de gracia;
ayúdame a mí, el mendigo gozoso de meditar.
Aunque ustedes, hijas de la nueva generación,
vivan en poblados infestados de karma dañino,
el vínculo del dharma aún perdura.
Vienen ahora a mí
porque escucharon las enseñanzas del Buda
y esto evitará que se descarrilen.
Por la práctica constante de la acumulación de méritos [11]
desarrollarán aptitud para la devoción
y entrarán en ustedes las ondas de gracia,
mientras crezca la realización verdadera. [12]
Pero aun si hacen todo esto, de poco servirá
si no pueden alcanzar el dominio total.
Por compasión hacia ustedes les doy esta instrucción.
Escuchen con atención, ¡oh, jóvenes amigas mías!
Cuando vivan en soledad,
no piensen en las diversiones del pueblo,
no sea que el maligno surja en vuestro corazón;
vuelvan su mente hacia adentro
y hallarán su camino.
Cuando mediten con perseverancia y determinación,
piensen en los males del samsara
y en lo incierto de la muerte;
rehuyan el anhelo de placeres mundanos;
entonces crecerá en ustedes el valor y la paciencia,
y hallarán su camino.
Cuando soliciten la profunda enseñanza de la práctica,
no aspiren a la erudición ni a llegar a ser doctas,
no sea que las dominen las acciones mundanas y los deseos;
si así fuere, esta misma vida seria malgastada.
Sean humildes y modestas,
y hallarán su camino.
Cuando les lleguen en la meditación diferentes experiencias,
no estén orgullosos ni ansiosas de contarlas,
no sea que disturben a las diosas y madres. [13]
Mediten sin distracción
y hallarán su camino.
Cuando acompañen a su gurú,
no presten atención a sus méritos o deméritos,
no sea que encuentren montañas de faltas.
Sólo con fe y lealtad
hallarán su camino.
Cuando asistan a reuniones devotas
con hermanos y hermanas en el dharma,
no piensen en dirigir el grupo o encabezar la fila,
no sea que despierten odio y deseos,
y ofendan así los preceptos.
Adáptense, compréndanse mutuamente
y hallarán su camino.
Cuando pidan limosna en la villa,
no utilicen el dharma como trampa o modo de explotación,
no sea que se fuercen a sí mismas a caer al sendero más bajo.
Sean honestas y sinceras,
y hallarán su camino.
Antes que nada, recuerden en todo tiempo y lugar:
nunca sean arrogantes ni orgullosos de sí mismas,
no sea que se sobrepasen en la propia estimación
y se sobrecarguen de hipocresía.
Si abandonan la pretensión y el engaño
hallarán su camino.
Quien ha encontrado el camino
puede pasar sus enseñanzas misericordiosas a los otros; ,
así se ayuda a sí mismo y también a los demás.
Entonces, el único pensamiento que guarda su corazón es el de dar.

Las discípulas estaban muy inspiradas con la determinación de efectuar diligentemente la práctica y de renunciar al mundo. En ellas se estableció una inalterable fe en el Jetsun y dijeron: "Que­remos ofrecerte una mandala de oro. [14] Por favor acéptala y danos la enseñanza empírica de la visión, la práctica y la acción".
Milarepa replicó: "Yo no necesito el oro, pueden usarlo us­tedes para mantenerse durante su meditación. Y con respecto a la enseñanza de la visión, la práctica y la acción, les diré lo siguiente. Por favor presten atención a mi canto:
¡Oh, mi gurú! Ejemplo de visión, práctica y acción,
te ruego me otorgues tu gracia y me capacites
para estar absorto en el reino de la propia naturaleza.
Para la visión, la práctica y la acción
hay tres puntos claves que deben conocer:
Toda manifestación, el universo mismo, está contenido en la mente;
la naturaleza de la mente es el reino de la iluminación,
el cual no puede ser ni concebido ni tocado.
Éstos son los puntos claves de la visión.
Los pensamientos errantes se liberan en el Dharmakaya;
la conciencia —que es la iluminación— siempre es gozosa;
mediten de modo que no haya esfuerzo ni acción.
Éstos son los puntos claves de la práctica.
En la acción natural
crecen espontáneamente las Diez Virtudes
y se purifican los Diez Vicios.
El Vacío Iluminante no se disturba
con correcciones ni remedios. [15]
Éstos son los puntos claves de la acción.
No hay ningún nirvana que obtener más allá,
no hay ningún samsara al cual renunciar;
en verdad, conocer la propia mente
es ser el mismo Buda.
Éstos son los puntos claves del logro o realización.
Reduzcan interiormente los tres puntos claves a uno.
Este uno es la naturaleza vacía del ser,
la cual sólo un gurú insigne
podrá ilustrar claramente.
Mucha actividad no sirve de nada;
si alguno ve la sabiduría que nace simultáneamente, [16]
habrá alcanzado la meta.
Para todos los practicantes del dharma
esta prédica es como una joya,
es mi experiencia directa de la meditación yóguica.
Reflexionen con atención y guárdenla en la memoria,
oh, hijas mías y discípulas.
Las discípulas preguntaron a continuación a Milarepa: "Según hemos entendido, la guía inconfundible a lo largo del sendero de la práctica es orar a nuestro gurú con toda sinceridad. ¿Hay algo más allá de esto?" Milarepa sonrió y contestó: "El Árbol Guía también tiene muchas ramas". Y para explicar esto cantó:
El gurú, el discípulo y las enseñanzas secretas;
paciencia, perseverancia y fe;
sabiduría, compasión y forma humana.
Éstas son las guías de siempre a lo largo del camino.
Soledad sin conmoción ni disturbio
es guía que protege la meditación.
El gurú realizado, el Jetsun,
es guía que dispersa ignorancia y oscuridad.
Fe sin pena ni hastío
es guía que los conducirá a una felicidad segura.
Las sensaciones de los cinco órganos
son guías que conducen a la liberación del "contacto". [17]
Las enseñanzas verbales del linaje de los gurús
son guías que ilustran los tres Cuerpos del Buda.
Los protectores, los Tres Inmaculados
son guías sin tacha ni error.
Conducido por esos seis guías,
uno alcanzará el feliz nivel de yoga,
residiendo en el reino de la no diferenciació n,
donde ya no hay más visiones ni sofismas. [18]
Permanecer en el reino del autoconocimiento y
la autoliberació n
es en verdad una felicidad y una dicha;
morar en el valle donde no vive ningún hombre,
lleno de confianza y conocimiento,
permite vivir según el propio modo.
Con voz de trueno
uno entona el feliz canto de yoga.
Hacia las diez direcciones cae la lluvia de la fama;
a punto de florecer están hojas y flores de compasión.
La empresa de bodhi abarca todo el Universo.
El fruto puro del corazón-bodhi obtiene así la perfección.

Las discípulas pensaron: "Como ahora al Jetsun ya no le afecta el lugar donde viva, invitémosle a nuestro pueblo". De tal modo, dijeron a Milarepa: "Reverendo señor, como ahora tu mente es inmutable, ya no necesitas practicar meditación. Así pues, en bien de las criaturas sensibles, ven por favor a nuestro pueblo y predí­canos el dharma". Milarepa replicó: "Practicar la meditación en soledad ya es un servicio a la gente. Aunque mi mente no cambie, es buena costumbre de un yogui seguir la tradición y permanecer en soledad".
Luego, Milarepa cantó:
Mediante la práctica de la meditación,
yo demuestro gratitud a mi gurú.
Te ruego me otorgues tu gracia,
haciendo que yo madure y me libere.
Ustedes, discípulos dotadas, seguidoras del dharma,
escuchen cuidadosamente y con atención
mientras canto sobre las profundas enseñanzas esenciales.
La gran leona de la alta montaña nevada,
orgullosa se aposenta en la cumbre del pico; no teme.
Morar en la montaña orgullosamente
es costumbre del león de las nieves.
La reina buitre de la Roca Roja
extiende sus alas sobre el ancho cielo; no teme caer.
Costumbre del buitre es volar en el firmamento.
En lo profundo del gran océano
brilla Darts, reina de los peces; ella no teme.
Costumbre del pez es nadar.
En las ramas de los encinos
los monos ágiles saltan y se columpian; no temen caer.
Tal es la costumbre del mono salvaje.
Bajo el dosel frondoso del bosque espeso
ruge y corre veloz la tigresa listada, no porque tema o se preocupe,
sino porque ésta es la manera en que, majestuosa,
muestra su arrogante orgullo.
En el bosque de la montaña Singa
yo, Milarepa, medito en el Vacío,
no porque tema perder mi entendimiento,
sino porque la constante meditación
es el modo de ser de un yogui.
Sin distracción, absorto, medita el yogui
sobre la mandala pura del Dharmadhatu,
no porque tema descarriarse,
sino porque es costumbre del yogui
mantener la autoquintaesencia.
Cuando él trabaja sobre nadis, prana y bindu,[19]
suprime los obstáculos y errores;
no porque la enseñanza tenga en sí fallas,
sino porque es un buen modo de progresar en la realización.
Con comportamiento natural y espontáneo,
seguramente sufrirá uno altibajos [20] incontables,
no porque haya discriminació n y pensamiento dualístico,
sino porque la naturaleza causal tiende a manifestarse en todo.
Cuando el yogui mejora a otros seres
mediante demostraciones del poder del karma,
aunque aparentemente vea como reales el bien y el mal,
no se debe a que se haya descarriado en su práctica, [21]
sino a que la verdad debe explicarse a las diversas personas
con ilustraciones apropiadas.
Aquellos grandes yoguis que han dominado la práctica,
nunca desean nada de este mundo.
Si permanecen en soledad
no es porque deseen fama,
sino porque brota naturalmente de sus corazones esa necesidad,
como señal del sentimiento verdadero
de desapego y renunciación.
Los yoguis que practican las enseñanzas del profundo sendero
siempre moran en cuevas y montañas,
no porque sean cínicos u ostentosos,
sino porque concentrarse en la meditación
es su voluntad propia.
Yo, el vestido de algodón, [22] he entonado muchos cantos
no para entretenerme en sofismas,
sino por la salvación de ustedes, seguidoras fervientes aquí reunidas.
Desde mi corazón he dicho palabras útiles y profundas.

Entonces, las discípulas dijeron a Milarepa: "Uno puede vivir en soledad, pero es necesario tener suficiente comida y una morada adecuada donde se pueda meditar en forma apropiada". El Jetsun replicó: "Tengo mi propio alimento y morada, acerca de los cuales daré una explicación a ustedes".
Me inclino a los pies del gurú que satisface todo deseo.
Te ruego me concedas la gracia de obtener alimento benéfico
y de que pueda tener conciencia de que mi cuerpo
es la casa del Buda.
Te ruego me otorgues este seguro conocimiento.
Construí la casa [23] por temor,
la casa de Sunyata, la vacía naturaleza del ser;
ahora ya no temo que se derrumbe.
Yo, el yogui, con la joya que satisface todo deseo,
siento alegría y felicidad doquiera que esté.
Por temor al frío, busqué abrigo;
el abrigo que he encontrado
es el Ah Shea, el calor vital. [24]
Ahora ya no temo al frío.
Por temor a la pobreza, busqué riquezas;
la riqueza que he hallado
son las inextinguibles Siete Joyas Sagradas.[25]
Ahora ya no temo a la pobreza.
Por temor al hambre, busqué alimento;
el alimento que he hallado es el Samadhi de Esoidad.
Ahora ya no temo al hambre.
Por temor a la sed, busqué bebida;
la bebida celestial que he hallado
es el vino de una mente atenta.[26]
Ahora ya no temo a la sed.
Por temor a la soledad, busqué un amigo;
el amigo que he encontrado
es el goza del perpetuo Sunyata.[27]
Ahora ya no temo a la soledad.
Por temor a descarriarme,
busqué un sendero recto a seguir;
el ancho sendero que he hallado es el Sendero de Dos en Uno.[28]
Ahora ya no temo perder mi camino.
Soy un yogui con todas las posesiones deseables,
un hombre feliz doquiera que esté.
Aquí, en Yolmo Tagpu Senge Tson,
la tigresa lanza rugidos patéticos y trémulos,
recordándome que sus indefensos cachorros juegan inocentemente.
No puedo evitar el sentir gran compasión por ellos.
no puedo evitar el practicar con más diligencia,
no puedo evitar el incremento de esta mente-bodhi.
El emocionante grito de los monos,
tan impresionante y conmovedor,
inevitablemente hace que surja en mí profunda piedad.
El parloteo de los monitos es divertido y patético;
cuando lo escucho no puedo evitar pensamientos de compasión.
La voz del cuco es tan enternecedora,
y tan afinado el dulce canto de la alondra,
que cuando los oigo no puedo dejar de escucharlos,
y escuchándolos no puedo evitar las lágrimas.
Hasta los diversos gritos y graznidos del cuervo
son buenos amigos y auxiliares de un yogui.
Aun cuando no tenga ni un solo amigo,
es un placer permanecer aquí.
Con la alegría que brota del corazón entono este canto gozoso;
que la sombra oscura de las penas de todos los hombres
sea disipada por mi canto gozoso.

Las discípulas estaban profundamente conmovidas y un senti­miento de hastío del samsara las invadió. Juraron ante Milarepa que nunca dejarían la montaña. Al final, mediante la práctica de la meditación, todas alcanzaron el estado de perfección. Un día, el Buda protector [29] de Milarepa le dijo que había llegado el tiempo en que debía irse al propio Tíbet y meditar en soledad para ayudar a las criaturas sensibles. Además, el Buda protector le profetizó los éxitos de su carrera como auxiliador de la gente y divulgador del dharma. Por lo tanto, Milarepa decidió irse al Tíbet.
Ésta es la historia de la montaña nevada de Yolmo.

[1] Cueva del Tigre en la Plaza del León.
[2] Marpa, gurú de Milarepa, le advirtió que permanecería casi toda su vida en la soledad. También le profetizó los lugares donde Milarepa prac­ticaría meditación.
[3] Aquel que practica Mahamudra debe saber que desde el punto de vista fundamental, samsara es nirvana, mal es bien, klesas son bodhi. Los altibajos en las sensaciones y las vicisitudes emocionales que ocurran en la meditación no difieren de la esencia mental. Para un yogui avanzado, mientras más intensas sean las klesas que surgen en la mente, más brillante, profunda y mejor será la iluminación de la realidad.
[4] De acuerdo con el tantrismo, el gurú es aún más importante que el Buda. Ser bendecido por el gurú es algo de la mayor importancia. Según la tra­dición tibetana, al iniciarse cualquier tipo de meditación, el yogui siempre debe visualizar a su gurú como sentado encima de su cabeza, y a él debe dirigir su oración.
[5] Aquí, Milarepa se refiere a la enseñanza del tantrismo avanzado.
[6] Las Cinco Pasiones o Deseos Venenosos (cinco klesas) son: codicia, odio, ceguera (egoísmo, ignorancia), orgullo y celos.
[7] Sendero con Forma. Yoga de elevarse y yoga de perfeccionarse, ambas pertenecientes al tantrismo. (Ver apéndice e historia 5, notas 18 y 19.)
[8] Transmisión Susurrada: 1) Se dice que en los tiempos remotos las enseñanzas ocultas del tantra se daban a los discípulos del modo más secreto, es decir, susurrándolas al oído. 2) Este término se usa también como otro nom­bre de la Escuela Ghagyuba, escuela de Marpa y Milarepa.
[9] Experiencia y realización. Estas dos palabras, Ñams y rTogs, son difíciles de traducir fielmente. Ñams es el modo indirecto, incompleto, imperfecto y "medio opaco" de la experiencia y del conocimiento que un yogui obtiene en la meditación; mientras que rTogs (realización) es la experiencia directa, com­pleta, clara y perfecta. La primera es similar a la iluminación y la segunda es la iluminación real. Ñams es como la experiencia que tiene un viajero cuando se acerca a la ciudad y puede ver su conjunto y sus torres, pero aún no está en ella; sin embargo, él ya tiene una idea general de cómo es y ha recibido una primera impresión. La realización (rTogs) de la ciudad vendrá cuando él esté en ella y sepa de modo directo cómo es realmente.
[10] Esto significa: "No tomes, sin escrúpulo, las ofrendas de los parientes del difunto".
[11] Acumulación de méritos. Es un término muy usado en el budismo y puede explicarse de diferentes modos: generalmente se refiere a todas las prác­ticas virtuosas y espirituales. Específicamente, en el Budismo Mahayana denota los cinco Paramitas del Bodhisattua, que son: caridad, disciplina, paciencia, dili­gencia y meditación. (Ver historia 9, nota 8.)
[12] La realización verdadera, la semejante o parecida. La realización o iluminación alcanzada durante la meditación sigue generalmente una secuencia: primero viene lo que se parece o asemeja a la realización y luego la realización verdadera. (Ver nota 9.)
[13] Madres. Aquí parece que el término implica las divinidades maternales, tales como Tara, Dorje Paumo, Lhamo y otras.
[14] Mandala significa, en este caso, un utensilio tántrico para ofrendas sacramentales. El sentido original de la palabra mandala es círculo o centro; es un dibujo complicado con imágenes que simbolizan el mundo fenomenal de los Budas tántricos.
[15] Corrección y remedios. Implica todos los esfuerzos conscientes hechos para remediar los "actos malos o erróneos", los cuales, en realidad, no son con­trarios al Vacío Iluminante, sino idénticos a él. Iluminación y Vacío son dos características inmanentes de la mente para las cuales no son necesarias correc­ciones ni remedios.
[16] Sabiduría nacida simultáneamente. Cuando uno nace, la sabiduría del estado búdico también nace con uno, lo cual implica que la naturaleza Buda es innata y siempre existente. (Ver historia 3, nota 18.)
[17] "Contacto". Todas las sensaciones y percepciones se producen me­diante el contacto de la conciencia con los objetos.
[18] Literalmente, "más allá de palabras huecas y sofismas, más allá del juego de palabras o lejos de la tontería". Todas las ideas, tales como monismo, dualismo, ser o no ser, existencia o inexistencia, etcétera —todas estas nociones conceptuales— son palabras huecas, juego de palabras y tonterías para un ser iluminado.
[19] Nadis, prana y bindu. El sendero-con- forma del tantrismo hace hincapié en que se realice tanto la práctica física como la mental. Con objeto de establecer condiciones favorables en las cuales se alcance fácilmente la verdad trascen­dental, el tantrismo enseña ejercicios que purifican los sistemas nervioso, respi­ratorio y excretorio.
[20] Altibajos. Significa las fluctuaciones diarias de las emociones y ac­ciones.
[21] Para quien no ha alcanzado el estado de perfecto contenido mutuo o es­tado de indiscriminació n total, el aspecto antitético del ser, originado en ideas dualísticas, constituye el obstáculo principal que lo priva de la realización de la totalidad indiferenciada. También provoca la creencia de la incompati­bilidad de los opuestos; por ejemplo: ser y no ser, existencia e inexistencia, etc., en este caso, Vacío y valores morales. En cierto aspecto, el yogui que rea­liza la enseñanza del Vacío no ha de ver en sus prácticas la existencia del bien ni del mal.
[22] Vestido de algodón. El yogui que es capaz de producir calor corporal mediante yoga y que, por lo tanto, lleva sólo un traje de algodón, aun en los climas fríos, es llamado Repa (Ras. Pa.).
[23] Por supuesto que la casa es simbólica; pero Milarepa construyó mu­chas casas para Marpa antes que éste lo aceptara.
[24] Ah Shea, calor vital. Calor producido por la meditación tántrica. (Ver "Los Seis Yogas de Naropa" en Tibetan Yoga and Secret Doctrines, editado por W. Y. Evans-Wentz. )
[25] Las siete joyas celestes son: oro, plata, cristal, rubí, coral, ágata y cornalina. Aquí Milarepa habla de ellas en sentido figurado.
[26] El texto no es, claro aquí. El traductor supone que se refiere a la voluntaria producción de secreciones mediante autosugestión por medio de po­deres yóguicos.
[27] Sunyata perpetuo: el Vacío eterno.
[28] Sendero de Dos en Uno. Frase ampliamente usada en el budismo. Quiere decir unión o unificación de la antítesis, el juntarse de las fuerzas opues­tas, mezcla de lo diferente, y así sucesivamente.
[29] El patrón Buda o Buda patrono. Cada yogui tántrico tiene un Buda escogido como su patrono, el cual es su protector; es a quien ora y en quien confía.

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