Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté
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11 dic 2015

Zen Master Miao Tsan

El Buddha dijo que si quedamos atrapados
en una idea creyendo que es cierta,
perderemos la oportunidad de conocer
la verdad.
thich nhat hanh
The human mind is always plagued by greed, anger and ignorance. This is because it has not been cleansed of habitual patterns. If your mind is not pure, how can your energy be pure? It cannot! Remember that a pure mind is always accompanied by pure energy. Remember, too, that our minds are not pure.
~ by Zen Master Miao Tsan
***
If you can purify your mind, you can manifest happiness and reach nirvana. If you have attachments, a negative personality and thoughts but do not want to get rid of them, you will experience pain and worry.
~ by Zen Master Miao Tsan
***
People tend to assume that spirituality and the mundane life are separate, but this is not so. Spirituality and the mundane are of one mind. We use the same mind whether we engage in spiritual practice or pursue a mundane life.
~ by Zen Master Miao Tsan
***

La mente humana siempre está plagada por la codicia, la ira y la ignorancia. Esto se debe a que no se ha limpiado de los patrones habituales. Si tu mente no es pura, ¿cómo puede ser tu energía pura? ¡No puede! Recuerde que una mente pura siempre se acompaña de energía pura. Recuerde, también, que nuestras mentes no son puras.
***
Si usted puede purificar su mente, usted puede manifestar felicidad y alcanzar el nirvana. Si tiene apegos, una personalidad negativa y pensamientos, pero no quiere deshacerse de ellos, usted experimentará dolor y la preocupación.
***
La gente tiende a pensar que la espiritualidad y la vida mundana están separados, pero esto no es así. Espiritualidad y lo mundano son de una mente. Utilizamos la misma mente si nos involucramos en la práctica espiritual o perseguimos una vida mundana.

via

1 oct 2015

EMOCIONES PERTURBADORAS



Las enseñanzas del Buda describen 84.000 estados de conciencia condicionados y velos de la mente que conducen a acciones y palabras torpes. Dichos estados aparecen mediante las diferentes combinaciones de cinco emociones perturbadoras principales:

ignorancia, 
orgullo, 
apego, 
celos e 
ira. 

A veces se cuentan también seis emociones perturbadoras que producen los seis reinos de existencia, y en ese caso separan el apego y la avaricia.

El Buda aconseja un método de tres pasos para vencer a estos enemigos que, aunque imaginarios, son muy tenaces. Como base se desarrolla en el Camino Angosto una atención interior, de modo que uno se vuelva consciente desde la aparición misma de los estados difíciles. A partir de allí se evitan las condiciones que por experiencia ocasionan emociones perturbadoras, lo que impide los dramas. Esto nos proporciona un tiempo valioso y simplemente intercala un paseo cuando de otro modo uno hubiera perdido la visión.

Como segundo paso, uno entiende en el Gran Camino la esencia pasajera, condicionada y compuesta de toda emoción perturbadora. Cinco minutos antes no estaba ahí, y de acuerdo con la experiencia, cinco minutos más tarde habrá desaparecido de nuevo. No tendría sentido entonces seguir ahora a un sentimiento que está en constante cambio y comportarse de acuerdo con él. Mediante el conocimiento de que la vivencia de los no meditadores depende principalmente de su propio humor, uno puede ganar la libertad de crear su vida según su propio deseo. El que percibe correctamente una emoción perturbadora es como un científico que investiga y reconoce el patrón subyacente, y le retira cada vez más a esos estados su poder de convicción. También resulta muy útil comparar la propia situación vital con la de los demás. Así desaparece de inmediato toda autocompasión cuando uno se acuerda, por ejemplo, de cuántas personas viven y sufren en África. Con frecuencia pensamientos tales como: ¿Me gustaría cambiarme con él? o yo tengo que aguantarlo sólo por cinco minutos, pero él tiene que aguantarse a sí mismo todo el tiempo, pueden quitarle el aguijón a encuentros desagradables. Mediante esto puede uno, con mayor frecuencia cada vez, regalarles experiencias de retroalimentación compasivas a personas difíciles. Los budistas en general son conscientes del hecho de que los seres se comportan en forma equivocada más por ignorancia que por maldad. Puesto que con seguridad no es la primera vez que se encuentran (el “culpable” se ocasiona a sí mismo grandes daños para el futuro, mientras que su “víctima” suelta mal karma acumulado anteriormente) uno hace desde la compasión lo mejor para ambas partes y a más largo plazo.

Por lo tanto, en el Budismo se cuenta con la estupidez o confusión dentro de las emociones perturbadoras, siendo incluso la causa de todas las demás. Esto no resulta obvio de inmediato, pero si uno considera los resultados de esos velos mentales, se vuelve comprensible. Con frecuencia ocasiona uno sufrimientos indeseados a los demás, porque no pudo uno apreciar las consecuencias hasta el final. El que tantos seres humanos bien intencionados fallen en sus esfuerzos radica en su incapacidad para ver lo que realmente es. Cuando uno simplemente se relaja en el espacio, ve cómo la confusión se basó en la experiencia errónea de separación, y aparecen la inspiración y la claridad. Aún quien no entiende ni la física cuántica ni los 16 planos de vacío de todos los fenómenos que enseñó el Buda, experimenta mediante el centro ganado una transformación de la estupidez en madurez humana. De igual modo, quien no tiene tiempo o posibilidades para realizar largos estudios, no tiene por esto que renunciar a la riqueza de la vida. La mente trabaja en forma total y ágil, y con el Buda no se trata del número de libros leídos, sino simple y llanamente de la experiencia de vida. Entonces, si uno entiende la estructura de las enseñanzas en general, medita según las instrucciones recibidas y sigue el sentido común en vez de la “corrección política”, va por buen camino. Mientras menos energía y tiempo se les dedique a las situaciones difíciles, tanto mejor. Entonces ya no estamos distraídos por tanto tiempo de lo que es significativo, y el continuar se logra con mayor facilidad. A menos que uno esté bajo estrés emocional, seguir la idea de primer pensamiento, mejor pensamiento, en la mayoría de los casos brinda el mejor resultado. Si uno permanece en el flujo de la vida y observa la causa y el efecto, las capacidades que se desarrollan a partir de la experiencia propia sustituirán a los conceptos erróneos.

La tendencia a querer agregar algo al “yo” imaginario para alcanzar de ese modo una felicidad duradera, conduce al apego limitante, cuyo antídoto liberador es la generosidad. Estos campos de experiencia (los más importantes para los seres humanos) del apego, la codicia y la avaricia, permiten (ojalá siempre) buenas relaciones kármicas procedentes de vidas anteriores para que se puedan compartir con otros, los deseos interpersonales para alegría de ambos. También debe uno acostumbrarse a desearles a los demás lo que para uno mismo es difícil de alcanzar. Ellos son incontables y por lo tanto, más importantes que uno mismo. Igualmente es significativo estar conscientes de lo pasajero de toda atracción condicionada como el antídoto contra deseos insatisfechos. Sólo la iluminación es felicidad intemporal y definitiva, y realmente tiene muy poca importancia si uno es conducido a la tumba en un Mazda o en un Mercedes Benz.

La función protectora del “yo”, que se siente como aversión, ira y odio, es privada de su fuerza mediante el amor y la compasión. Cuando aparece la ira, uno debe hacerse consciente de ella rápidamente. Si existe el peligro de una erupción inmediata, se lucha mejor contra ella mientras está todavía iniciándose. En caso contrario, uno guarda distancia y evita la situación. Lo más inteligente es no actuar o hablar en un momento de ira. Es mejor comportarse como un perro grande que no necesita ladrar porque es suficientemente fuerte. Si se consideran con cuidado, los adversarios son más confusos que malvados y, además, tienen que aguantarse a sí mismos día y noche. Por encima de ese sufrimiento, propinarles un puntapié sería muy poco leal. Para el bien de todos uno debería, con entendimiento, encontrar la disposición para quitarle fuerza a la ira, aprender en el transcurso y después olvidar el asunto lo más pronto posible. Como puede resultar difícil, procuran algunos, en especial las mujeres, hablar para liberarse del sufrimiento. Uno no debe dejar que esto se le convierta en una costumbre, pues ésta conduce fácilmente a la soledad.

La idea de ser mejor que otros conduce al orgullo. Igualmente puede uno relajarse en este campo. Con seguridad en el mundo hay alguien más rápido, más fuerte, más inteligente o que da más atención en el amor. Por eso, el antídoto más apropiado aquí es recordar la naturaleza búdica de todos los seres. También es importante saber que el cielo y el infierno ocurren entre las orejas o las costillas de los seres, o donde se suponga que esté la mente. Si uno ve a los demás como excitantes e importantes, esto sólo produce alegría, mientras que si siempre saca a la luz sus defectos, se volverá mentalmente pobre. Siempre estará en mala compañía, y tanto uno mismo, como los demás, comprobarán una menor tendencia a desarrollar las propias habilidades. Simplemente, el ser humano determina mediante su propio punto de vista si el vaso está medio lleno o medio vacío.

La creencia de que uno mismo tiene más derecho al mundo que otros, conduce a la envidia o a los celos. La envidia es un enemigo especialmente tenaz; se puede alimentar de todo, pero también puede sobrevivir perfectamente sin alimento. Con frecuencia actúa en la mente en forma subliminal durante un lapso prolongado. Uno tiene entonces el tiempo suficiente para observarlo bien y entender cómo aparece y actúa. Por lo tanto, este sentimiento es un conejillo de indias de primera para el propio desarrollo espiritual, pues su influjo muestra claramente qué tanto se ha desprendido ya nuestra conciencia de las imágenes. Yo conozco aquí una sola cura, pero que da de inmediato un buen respiro: se desea para la persona a la que se envidia tanto de aquello que ocasiona la envidia, que haga saltar cualquier imaginación y alcance el nivel de los cuentos de hadas. O sea, autos tan grandes que sean difíciles de estacionar, la misión más emocionante en la vida, cientos de chicas hermosas o de jóvenes apuestos cada noche y la salud para poder disfrutar de todo esto. Si de hecho fueran sólo dos, uno puede fortalecer más los buenos deseos.

La corona de la transformación de las emociones perturbadoras es, en el tercer nivel del Camino del Diamante, el dejar entrar al ladrón a una casa vacía, donde no pueda encontrar nada. Uno maneja el sentimiento como una mala película en la televisión, a la que no se le sigue prestando atención. Así permanece uno con terquedad frente a lo que ya se propuso, y deja que el mal humor se marchite por falta de reconocimiento y energía.

Mientras se logra cada vez más éxito en esto con los años de práctica, con asombrosa alegría se le vuelve a uno evidente que las emociones perturbadoras no se disuelven simplemente en el océano de la mente, sino que emergen de nuevo en su forma intemporal, justamente como las cinco sabidurías liberadoras. Los estados difíciles proveen la base para esto, similar a las basuras que se transforman en abono. Donde estuvo antes la mayor perturbación, se desbordará hoy la mayor riqueza.

De esta forma aparece la comprensión cuando la ira que agotó sus fuerzas se disuelve de nuevo en la mente. Uno lo percibe todo de una manera tan clara como si se reflejara en un espejo, sin agregarle ni quitarle nada. El orgullo excluyente se transforma en la experiencia de la multiplicidad y de la riqueza de todas las cosas. El apego se vuelve sabiduría que discierne, la capacidad de entender los acontecimientos tanto individualmente como formando parte de una totalidad. La envidia y los celos, siempre ocupándose en secreto en adelantarse en el pensamiento o pegarse a lo pasado, se convierte en la cortante sabiduría de la experiencia, y hasta la confusión se disuelve en la sabiduría que todo lo penetra. Uno sabe debido a que no está separado de nada, debido a que el espacio y la energía están unidos a todos los tiempos y lugares. Donde al disolverse las emociones perturbadoras se sintió una autoliberación de la mente, y uno fue capaz de percibir su transcurso desde una distancia segura como libre juego, queda un mar de satisfacción. Los estados internos que por tanto tiempo parecieron grandes enemigos aparecen ahora como fuentes de poder. El trabajo con el polvo de carbón produce ahora hermosos diamantes.

Fragmentos de Las Cosas como son, Lama Ole Nydahl


16 jul 2015

Nobody is Ignorant *** Nadie es ignorante


En el budismo, la ignorancia significa creer en la existencia de un yo. Desde el punto de vista no-yo, no hay nadie que sea ignorante.

Cuando el si  mismo parece real,  es  ignorancia. Esta ignorancia es importante porque es la primera causa de sufrimiento. El sentido de sí mismo da lugar al deseo, el apego, la codicia y la ira, que son cada una fuente de sufrimiento. Cuando hay sufrimiento, es el ser que sufre. Cuando no hay un yo, no hay ignorancia y no hay sufrimiento.

Si el si mismo no es el estado fundamental de la existencia y el yo es una ilusión, entonces incluso los que creen en el ser, en el fondo no tienen ser. Sin embargo, todavía sufrimos por la ilusión. Con el fin de examinar la ilusión, tenemos que mirar a nuestro sentido del yo. Podemos ver que lo que estamos pensando es únicamente nosotros que somos algo aparte de todo lo demás. Podemos mirar  lo que somos.

Lo que parece el "ser" es una perspectiva, una conciencia que está unida a un cuerpo. Ya existe un archivo adjunto. El cuerpo está unido a una fuerza de la vida que se sostiene por otras personas y el planeta. El planeta que sostiene nuestra vida sólo puede hacer eso porque desde donde está se localiza en relación con el Sol Desde nuestra perspectiva, podemos observar y teorizar acerca de la extensión del universo y de la naturaleza del tiempo y del espacio. Cuando observamos y participamos en todo lo que está pasando, a menudo parece que fuéramos algo aparte.

La aceptación de la idea de que no tenemos un yo no termina de inmediato con nuestro sufrimiento. Proporciona una vía para la exploración al mirar por qué sufrimos. Cada vez que nos damos cuenta de que nosotros mismos estamos sufriendo, podemos recordar a mirar nuestros pensamientos y creencias y ver cómo se relacionan con nuestro sentido del yo. Podemos ver cómo medimos nuestro yo, cómo nos juzgamos a nosotros mismos, y nos menospreciamos. Cuando aprendemos a ver nuestra propia comparación  como ignorancia,  comparando  nuestro ser con nuestro ser, un hábito mental que refuerza la  ilusión, podemos disipar nuestra ignorancia. Cuando vemos lo que realmente somos, nadie va a ser ignorante.


***


In Buddhism, ignorance means believing in the existence of a self. From the no-self standpoint, there is nobody to be ignorant.

When the self seems real, there is ignorance. This ignorance is important because it is the primary cause of suffering. The sense of self gives rise to desire, attachment, greed and anger, which are each sources of suffering. When there is suffering, it is the self that suffers. When there is no self, there is no ignorance and no suffering.

If the no-self is the fundamental state of existence and the self is an illusion, then even those who believe in the self, fundamentally have no self. However, we still suffer from the illusion. In order to examine the illusion, we have to look into our sense of self. We can see what it is that we think is uniquely us that is something apart from everything else. We can look into what we are.

What we seem to be is a perspective, an awareness that is attached to a body. Already there is an attachment. The body is attached to a life force that is sustained by other people and the planet. The planet that sustains our life can only do that because of where it is located in relation to the Sun. From our perspective, we can observe and theorize about the extent of the universe and the nature of time and space. As we observe and participate in all that is going on, it often seems that we are something separate.

Accepting the idea that we don’t have a self does not immediately end our suffering. It provides an avenue for exploration as we look into why we suffer. Whenever we notice ourselves suffering, we can remember to look at our thoughts and beliefs and see how they relate to our sense of self. We can see how we measure our self, judge our self, and belittle our self. When we learn to see our self comparison as ignorance, comparing our self to our self, a mental habit that reinforces an illusion, we can dispel our ignorance. When we see what we truly are, nobody will be ignorant.

https://twitter.com/_ZenMister_

13 sept 2014


De Alyeksandr Ganzorig, calligraphe de Mongolie


“The source of all painful, conditioned phenomenal existence, samsara, is our acting in a state of not-seeing. It is caused by our basic ignorance or unawareness. The ground of all is actually void and luminous, beyond conception, beyond birth and death. Given a name, it is called the “Essence of Enlightenment” or the “Buddha-nature.” Beings who do not recognize this primordial purity, the void luminous limitless space, fall into delusion through ignorance. Because of the karma of past tendencies, habits, and actions, the movement of mind arises in the voidness.

In a fog of unawareness, holding on to the “I” even though there is no such thing, one grasp at these movements, either with greed or hatred, and thus creates the illusion of their having a separate existence. From these two—the subtle karmic forces and the inner holding onto “I”—the outer gross actions start to unfold as the five sense doors and the eight consciousnesses.”
— Terry Clifford, Tibetan Buddhist Medicine and Psychiatry.


"La fuente de todo dolor, que condiciona la existencia fenomenal, samsara, es nuestra actuación en un estado de no-ver. Es causada por nuestra ignorancia básica o desconocimiento. El fundamento de todo es en realidad vacío y luminoso, más allá de la concepción, más allá del nacimiento y la muerte. Dándole un nombre, es llamo la "Esencia de la Iluminación" o la "naturaleza de Buda." Seres que no reconocen esta pureza primordial, el vacío del espacio sin límites luminoso, caen en el engaño a través de la ignorancia. Debido al karma de las tendencias pasadas, hábitos y acciones, el movimiento de la mente surge en el vacío. En la niebla de la ignorancia, aferrándose a un "YO" a pesar de que no hay tal cosa, uno se agarra a estos movimientos, ya sea con la codicia o el odio, y por lo tanto eso crea la ilusión de que haya una existencia separada. A partir de estas dos-las fuerzas kármicas sutiles y la realización interior en un "YO" -las acciones burdas exteriores comienzan a desarrollarse como las cinco puertas de los sentidos y las ocho conciencias ".
- Terry Clifford, medicina tibetana budista y Psiquiatría.

14 ene 2014

mondo


Pregunta: ¿Quién es el Creador? Respuesta: Nadie es el Creador de nada!
     Pregunta: ¿Qué, es pues, la creación? Respuesta: La ignorancia y el deseo es la creación!
     P: ¿Qué es lo que crea la ignorancia y la creación ? R: tanto la ignorancia como el deseo crean sufrimiento!
 
     Pregunta: ¿Quién percibe? Respuesta: Nadie percibe nada!
     P: ¿Qué es, pues, la percepción? R: El proceso mismo de la percepción percibe!
     P: ¿Qué percibe la percepción? R: Formas, sonidos, olores, sabores, tactos y pensamientos!
 
     Pregunta: ¿Quién siente? Respuesta: Nadie siente nada!
     P: ¿Qué es, pues, lo que se siente? R: El proceso en sí de sentir siente!
     P: ¿Qué siente el sentimiento? R: El sentimiento siente placer, dolor e indiferencia!
 
     Pregunta: ¿Quién es el Conocedor? Respuesta: Nadie es el Conocedor de nada!
     P: ¿Qué es, pues, saber? R: El estado mental en sí mismo de la comprensión sabe!
     P: ¿Qué es este estado de conocimiento de saber? R: El Conocimiento sabe: tal es el sufrimiento, tal es la causa del sufrimiento, tal es el fin de todo dolor y la manera de terminar con el sufrimiento!

15 jul 2013

la forma es vacío, el vacío es la forma ....


La ignorancia, es decir, la creencia según la cual las cosas son ciertas, es extremadamente poderosa. Pero deberíamos recordar que es un error, un malentendido al cual nos agarramos, pero sin ningún fundamento en realidad.
Su contrario, la comprensión de que los fenómenos no tienen realidad alguna, está fundada en una verdad lógica que resiste a todos los argumentos.
Si uno se familiariza con esta comprensión puede desarrollarla indefinidamente, ya que es a la vez la verdad y una cualidad natural del espíritu.

Dalai Lama

1 may 2013


Impermanencia, ese es el meollo del asunto: 
Comprenderla conduce al desapego, esto es Nibanna, 
la comprensión de que no existe un yo ni un mío al que aferrase es 
la extinción de la ignorancia.

26 abr 2013

bien tao ...

“La oscuridad nos envuelve a todos, 
pero mientras el ignorante tropieza en alguna pared, 
el sabio permanece tranquilo en el centro de la estancia” 

 Anatole France