Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté
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4 oct 2015

El gran conocimiento de Chuang Tzu con el libro de Octavio Paz "Chuang Tzu" ...




El gran conocimiento lo ve todo en uno.

El poco conocimiento se deshace en la

multiplicidad.



Cuando el cuerpo duerme, el alma está

envuelta en Uno.

Cuando el cuerpo despierta, las aberturas

empiezan a funcionar.

Resuenan con cada encuentro,

con todas las diversas labores de la vida, los

anhelos del corazón;

los hombres quedan bloqueados, perplejos,

perdidos en sus dudas.

Pequeños miedos corroen su paz de espíritu.

Los grandes miedos los devoran por

completo.

Flechas disparadas contra un blanco: acierto

o fallo, bien o mal.

Eso es a lo que los hombres llaman juicio,

decisión.

Sus pronunciamientos son tan definitivos

como los tratados entre emperadores.

¡Oh, dejan claro su punto de vista!

Pero sus argumentos caen cada vez más

rápida y débilmente

que las hojas muertas en otoño e invierno.

Sus palabras fluyen como la orina,

para jamás ser recuperadas.

Finalmente quedan bloqueados, amarrados

y amordazados.

Taponeados como viejas tuberías de desagüe.

La mente falla. Ya no volverá a ver la luz.



El placer y la ira,

la tristeza y la alegría,

las esperanzas y los arrepentimientos,

el cambio y la estabilidad,

la debilidad y la decisión,

la impaciencia y la haraganería:

son todos sonidos de la misma flauta,

todos hongos del miso moho húmedo.

¡El día y la noche persiguen y caen sobre

nosotros

sin que veamos cómo brotan!



¡Suficiente!¡Suficiente!

¡Tarde o temprano nos encontramos con

"aquello"

de lo que todos "estos" crecen!



Si no hubiera un "aquello",

no habría un "esto".

Si no hubiera un "esto",

no habría instrumento para que tocaran todos

estos vientos.

Hasta aquí podemos llegar.

Pero¿cómo podemos comprender

qué es lo que lo produce?



Uno podría perfectamente suponer que el

Verdadero Gobernante

está detrás de todo esto. Que opere un Poder

tal es algo que

puedo creer. No puedo ver su forma.



7 oct 2013

LA CIENCIA (de Chuang-Tze)

arte de Ye Feng
Viajando la Ciencia hacia el Norte, superado el océano tenebroso y traspasadas las montañas de la obscuridad, se encontró con la Inacción silenciosa y le preguntó:
"Deseo saber si el Tao puede ser conocido con la reflexión o la meditación. Cómo podemos regular nuestra vida para acercarnos a él? Por qué senderos podemos alcanzarlo? Por tres veces repitió la misma demanda, y otras tantas, la Inacción no respondió, no ya porque no quiere responder, sino porque no sabe responder. La Ciencia, cuyo deseo no se apagó, se volvió hacia el sur, más allá del mar Blanco, traspasó la montaña de la indagación, vió a la Abstracción y le hizo las mismas preguntas.
"Yo lo sé -responde la Abstracción-; te explicaré.
"Mas apenas había comenzado a hablar, cuando de súbito olvido cuanto tenía intención de decir.
"La Ciencia, todavía ilusionada, marchó al Palacio imperial e hizo la misma pregunta a Huang-ti.
No razonar, no reflexionar! Sólo entonces se comenzará a conocer el Tao. No fijarse en ningún lugar, no seguir ningún precepto. Sólo entonces se podrá llegar al Tao. Se alcanzará sin recorrer ningún camino determinado.
"Yo y tú -replica la Ciencia- pensamos asi; pero la Inacción silenciosa y la Abstracción no saben nada. ¿Quién tiene razón?
"La Inacción silenciosa -responde Huang-ti- está en la verdad; próxima a la verdad está la Abstracción; yo y tú estamos muy alejados, porque quien sabe no habla, y quien habla no sabe".

El viento (de Chuang-Tze)

pintura china

El filósofo Tze-k'i estaba sentado, apoyado en un mesita. Miró al cielo, suspiró y cayó en éxtasis, como si el alma y los sentidos le hubieran abandonado. Yen Ch'en-Tze-u, que estaba a su vera, exclamó: "¿Qué ha sucedido? Un árbol seco parece tu cuerpo, ceniza esparcida tu espíritu: ahora no estás apoyado en la mesita, como lo estabas antes".
Tze-k'i responde: "Tu pregunta es oportuna. Súbitamente me he olvidado de mi mismo...; pero compréndeme tú, que oyes s´lo la música de los hombres, pero no la de la tierra, o, si logras entender ésta, ¿no sabes entender la del cielo?". Después, invitado por el discípulo, añade: "El aliento del universo es el viento, el cual por si es inactivo; pero cuando se desata, todas las aberturas resuenan. ¿No has oído nunca su fragor por todos los ángulos de los montes y de las florestas, en las cavidades más deformes de los árboles gigantescos? El viento corre por todos los parajes y grita, resuena, sopla, gime, clama, vocea; la armonía es perfecta: débiles notas, cuando el viento es débil, un continuo crescendo, cuando es impetuoso".

22 sept 2013


El método de la purificación de la mente consiste en esto:
Primero concentrarse.
No escuchar por la mente sino por la respiración.
El oído escucha, la mente representa.
Sólo la respiración se acomoda a cualquier situación pues es aire vacío.
Y el Tao cabalga sobre el vacío.
El vacío purifica la mente.
En el vacío de la mente penetra la luz como el paisaje por la ventana de una habitación vacía.

(Chuang Tze, Aforismos y parábolas)