Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

20 nov 2012



Gorjeo de pájaros, vanguardia de la lluvia que viene,
Ladridos que atraviesan raudos la aldea en penumbras.
El humo eleva una columna a través de los pinos,
Familias contentas cenan tras ventanas doradas.

El pulso de la vida se mide en los huecos, los intervalos entre los eventos. Si quieres ver el Tao, debes discernir esos espacios. Eso requiere de ocio, de la posibilidad de sentarse y contemplar, de la oportunidad de responder a los impulsos internos.

Si puedes encontrar un lugar al que retirarte, puedes hacer una vida en que el Tao te inundará. Afuera en el bosque o en las montañas, o incluso en pequeños pueblos donde el tiempo anda a paso lento y la gente es sensible a la naturaleza, existe la posibilidad de conocer lo hondo y lo profundo. Sólo cuando tienes el tiempo para acumular una fe y una creencia inquebrantables puedes atisbar el Tao, en el que hay descanso y un sentido natural de lo que está bien.


No hay comentarios:

Publicar un comentario