Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

13 oct 2010

y hoy 13 de octubre ...

les escribo desde este blog que armé con toda humildad para preservar lo que me gusta .. lo que leo con alegría y gratitud y lo que quisiera compartir con todos ustedes ...
Escribí ... preservar? ...  je
El día, aaaahhh  este día ! ...  viste de gris y celestes ...  el firmamento está cubierto por nubes,, finalmente! ...  quizás tengamos la bendición de poder sentir el agua caer del cielo, mañana ...  Los vientos soplan suaves .. la quietud es total ...  y el canto de las aves, como siempre, presente, tan presente ...
Hoy amanecí tratando de ubicarme en el día .. si es martes o miércoles ..  y YA es miércoles .. un dejo de profunda tristeza me invadió : pronto dejaré este plano .. pero fue tan fugaz que cuando volví a la belleza de esta ilusión, no se donde quedó la melancolía ..  Me adentré en lo profundo de mi ser,, allí encontré la verdad de esta existencia ,,,  a pesar del canto de las aves, del colorido de las flores y de unas melodías que estoy escuchando por la laptop, todo esto se prolongará .. nada cambia ... pero en la superficie el cambio es continuo ...
Asi es como se siente...  todo nace continuamente ... es como un caleidoscopio, donde cada pieza va corriendo de lugar, se juntan ,, se distancian,,,  como un juego incesante teniendo como estrella la Clara Luz  de trasfondo ... unos mas claros otros mas oscuros ... 

asi lo veo ... 


AVARANA SUTRA

LOS OBSTÁCULOS

En una ocasión El Bendito estaba hospedándose en Savatthi, en el Monasterio de Anathapindika, en la Floresta de Jeta.
Allí él se dirigió a los monjes:
¡Monjes!
Sí, Señor, le replicaron los monjes al Bendito.
El Bendito dijo:
Estos cincos, son los obstáculos o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento.
¿Cuáles son esos cincos?
El deseo sensual es un obstáculo, un impedimento que aplasta o reduce la atención y debilita el discernimiento.
La voluntad enfermiza... la indolencia y el letargo... la impaciencia y la ansiedad... y la incredulidad o inseguridad o incertidumbre son los obstáculos, o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento.
De nuevo dijo que estos son los cinco obstáculos o impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento.
Y cuando un monje no abandona esos cinco obstáculos, o impedimentos que reducen y aplastan la atención y debilitan el discernimiento, cuando él está sin fuerza y es débil en discernimiento:
para él entender lo que es para su propio beneficio, y entender lo que es para el beneficio de los demás, para entender lo que es para el beneficio de ambos:
la comprensión de un estado humano superior, una distinción y visión en conocimiento verdaderamente noble:
eso es imposible.
Supongan que hay un río, fluyendo desde las montañas – yendo lejos, su corriente es rápida arrastrándolo todo con ella – entonces supongamos que un hombre abre canales para desviar su corriente hacia ambos lados, de manera que la corriente en el medio del río se disperse, aminore y disipe; ese río no iría muy lejos, su corriente no sería rápida y no arrastraría todo a su paso.
De la misma forma, cuando un monje no ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y disminuyen la atención y debilitan el discernimiento; cuando no tiene fuerza y su discernimiento es débil, para entender lo que es beneficioso para él y entender lo que es beneficioso para los demás, para entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble:
eso es imposible.
Ahora bien, cuando un monje ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento, cuando es fuerte en su discernimiento, para entender lo que es beneficioso para él y entender lo que es beneficioso para los demás, para entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble:
eso es posible.
Supongan que hay un río, fluyendo desde las montañas – yendo lejos, su corriente es rápida llevándoselo todo en ella – entonces supongamos que un hombre cierra los canales que desvían su corriente hacia ambos lados, de manera que la corriente en el medio del río no se disperse, no aminore y no se disipe; ese río irá muy lejos, su corriente será rápida y arrastrará todo a su paso. De la misma forma, cuando un monje ha abandonado esos cinco obstáculos, impedimentos que aplastan y reducen la atención y debilitan el discernimiento, cuando es fuerte en su discernimiento: para él entender lo que es para su propio beneficio y para el beneficio de los demás, entender lo que es beneficioso para ambos y lograr un estado superior humano: una distinción en conocimiento y visión verdaderamente noble:
eso es posible.

12 comentarios:

  1. Meto las narices en el agua
    pero mantengo alejadas las manos,
    no falta nada.

    ResponderEliminar
  2. dime ...
    qué es lo que falta entonces?
    dilo ya!
    no pienses! ...

    ResponderEliminar
  3. Un malhechor de pocas luces, se había refugiado en un monasterio huyendo de sus deudas con la justicia.
    Tras muchos años de vida monástica, con cierta ironía sus compañeros le habían apodado "el caracol", ya que su progreso en el camino espiritual había sido, al igual que este animal, efectivamente, lento. Más que lento, lentísimo... y lleno de desagradables babas.
    Una mañana antes que saliera el sol, el decrépito colador que utilizaba para sus infusiones quedó inservible. Mientras intentaba recomponerlo estorbando a los demás en la cocina, su maestra apareció y le espetó: ¿Acaso puedes hacer que tu colador permanezca lleno? Y propinándole un soberano sopapo ante todos, hizo que el colador fuera a parar al fondo de la enorme olla dónde calentaban el agua para el té.
    Incapaz de rescatar el colador del fondo de la olla, Caracol permaneció boquiabierto contemplando su colador. Luego, volviéndose hacia su maestra masculló algo así como: Wueeee!

    ResponderEliminar
  4. bien! bien!
    es lo que faltaba: un colador!

    ResponderEliminar
  5. "Más allá del tiempo y del lugar, toda la práctica del Dhamma alcanza su culminación... en el lugar donde nos desprendemos de nuestros agobios. Ése es el final." Bien! bien! por ese sopapo que me propinó mi maestra!

    ResponderEliminar
  6. tuuuuuuuuuu hermano loco ! que ? si ni siquiera te he tocado! Con que mano te podría dar un sopapo?

    ResponderEliminar
  7. y cuando aquel que dice ser un discípulo supera a aquel que no se cree ser maestro, entonces ya no hay dos ...
    y........ hubo una vez, alguien que metió las narices sin tenerla y mantuvo alejadas dos manos, sin haberlas, y es asi que bien dijo que nunca falto nada ...

    ResponderEliminar
  8. Así mismo es, así mismo. Bien dicho. El árbol cargado de fruto inclina humilde sus ramas para que nos saciemos los pequeñuelos.

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. si, y además he visto cómo la bondadosa Madre reserva algunos frutos en su regazo para aquellos pequeñuelos que no han llegado a los frutos de nuestros hermanos árboles ...

    ResponderEliminar
  11. Así mismo es, así mismo. Bien dicho. La que no tiene manos, ofrece incansable su mano repleta de ternura.
    Que igualmente, pueda yo tomar el sufrimiento de todos los seres y sus causas y cambiarlo por mi fellicidad y sus causas, tan sólo por esta noche.

    ResponderEliminar