Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

28 mar 2013



El disco dorado del amanecer recorta de púrpura los riscos.
La vieja mujer se agacha para barrer los escalones del templo.
Baña cada piedra con amoroso cuidado.
¿Cuántos feligreses piensan en su trabajo?

Al amanecer fui a un templo magnífico. Su arquitectura era una expresión tan suprema del espíritu humano, que era un tesoro. Generaciones de fieles han dejado ofrendas en los santuarios, cientos de monjes han alcanzado la iluminación en sus tierras consagradas, y miles han sido bendecidos en la vida y en la muerte en los venerables recintos.

Sin embargo lo que más me conmovió fue observar a una vieja mujer barriendo silenciosamente los escalones. Su concentración era perfecta. Su devoción era palpable. Su minuciosidad era completa. Su desapercibido acto mostraba un verdadero espíritu de santidad.

Más tarde en el día, gente adinerada vino a adorar. Niños con juguetes de brillantes colores corrieron sobre las grises piedras. El abad caminó hacia sus ceremonias. Monjes pasaron en oración silenciosa. De todos quienes pasaron, ¿cuántos se dieron cuenta del santo servicio que hizo posible su propia devoción?

Cuando el sendero es todo lo que tenemos que caminar, aquellos que preparan el camino deberían ser honrados con sinceridad.

www.vivirtao.com

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