Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

18 may. 2013



Toda la filosofía del Tao pretende dirigirte a la autosuficiencia. Lo que sea que uno necesite hacer en la vida, uno debería ser capaz de hacerlo por sí mismo. Ya sea al estar atrapado en la selva o al enfrentarse a una reunión social que requiera gracia y etiqueta, uno debería ser capaz de arreglárselas con facilidad y aplomo.

Ser autosuficiente no es lo mismo que estar aislado. Este es un punto muy importante. Cuando el rey de China cerró las fronteras, el país era lo bastante autosuficiente como para disfrutar de lo más bien del aislamiento. La nación entera se retrajo a una mágica satisfacción. Pero eventualmente se desarrolló una sociedad endogámica. Comenzó el estancamiento y la decadencia.

El mismo problema puede surgir en personas que son tan autosuficientes que fallan en captar totalmente la vida. Una de dos: o sufrirán una implosión por el puro peso de su propia decadencia y estancamiento, o explotarán una vez que el mundo exterior los confronte con algo que no puedan comprender.

Aquellos que siguen el Tao recorren el mundo. Puede que aprovechen las ventajas de retiros temporales e intenso auto cultivarse, pero no se aíslan permanentemente. Fluyen con el Tao, están con todas las cosas, y por lo tanto evitan la decadencia.