Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

13 jun. 2013

Magandiya Sutta:
Saññaca diṭṭhiñca ye aggahesuṃ
Te ghaṭṭayantā vicaranti loketi
“Aquellos que se aferran a sus percepciones y opiniones
Van por el mundo ofendiendo a las personas”

“Aunque trabajemos con vistas a reeducar la mente, nunca tendremos éxito completo. La mente parece gozar de voluntad propia, no importan las ganas que tengamos de gobernarla. Por lo cual, para una sanación profunda de los conflictos mentales, hemos de abandonar nuestras identificaciones con ellos. Para sanar, hemos de aprender a retroceder con respecto a todas las historias mentales, puesto que los conflictos y opiniones de nuestros pensamientos no tienen fin.
Como dijo Buda: “Aquellos que se aferran a sus percepciones y opiniones van por el mundo ofendiendo a las personas”. Cuando comprobamos que la naturaleza de la mente es pensar, dividir y planear, podemos liberarnos de su garra de acero de separatismo y descansar en cuerpo y alma. De este modo nos salimos de nuestras identificaciones, de nuestras expectativas, opiniones y juicios así como de los conflictos que producen. La mente piensa en el sí mismo como separado; el corazón es más sabio. Como lo expresó Nisargadatta “la mente crea el abismo y el corazón lo cruza”.

Jack Kornfield, en su libro “Un camino con corazón”