Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

13 jul. 2013

Ajahn Sumedho


Para los que practicamos el dharma, la vida es un tiempo de contemplación y reflexión sobre el modo de ser de las cosas. Incluso la muerte de nuestros seres queridos es parte de nuestra contemplación. Reconocemos que por haber nacido vamos a separarnos de los demás, que veremos la muerte de esos que conocemos y que finalmente moriremos todos. Así pues, para nosotros, esta relación con la vida y con la muerte es darma, es el modo de ser de las cosas; no hay nada malo en ello.

Ajahn Sumedho