Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

29 dic. 2013

Adictos a la Paz


Preguntaron que cómo se quita uno las obsesiones. Pero ¿para qué quitárselas? El problema con la obsesión es el tema con el que nos obsesionamos, si nos daña o daña a otros es indiscutiblemente, algo que debe dejar de hacerse. Pero estar obsesionado requiere de habilidades enormemente útiles.

Para mantenerse día y noche alerta a cada pensamiento, sentimiento y emoción; buscando “señales” aquí y allá para reforzar nuestra obsesión se requiere de mucha atención, terca voluntad y constancia inquebrantable, una cabal certeza de que si no se logra aquello entonces la vida no valdrá la pena haberse vivido. ¡Eso mismo requerimos para lograr una mente ecuánime y un estado de felicidad posible!

El punto no es “quitarse” esas capacidades obsesivas sino emplearlas de manera diferente. Enfocarlas en la paz mental, la libertad, el bien común, dejar la adicción al sufrimiento por la “adicción” al bienestar. Entonces, cada vez que viene el sentimiento o la fantasía sufridora le decimos con firmeza ¡no existes! ¡Eres transitoria! Y observamos cómo se disuelve y eso lo hacemos incesantemente cada vez que venga y hasta que se agote la fuente de la angustia que nos ha tenido esclavizados tanto tiempo. Sin dudar ni un minuto, observamos esta mente y dejamos pasar al pensamiento y su errática construcción. Sin ceder al miedo, las dudas y los hábitos de hacernos escenarios melodramáticos; con obcecada voluntad nos aferramos al momento presente y actuamos de acuerdo a lo que la realidad exige, no nuestra loca fantasía, entonces: Planeamos, soñamos, amamos, creamos, compartimos, desde ese puro control que es atenerse solamente a esto que es ahora y a nada más."

Bópchi - Rutas y Derivas –