Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

31 dic. 2013

cruzando las aguas crecidas


stop

 Esto he escuchado:

En una ocasión, el Bienaventurado estaba morando en Savatthi, en la arboleda Jeta del parque Anathapindika. En esta ocasión, cuando la noche estaba avanzada, cierto deva de una pasmosa belleza se acercó al Bienaventurado, alumbrando con su presencia toda la arboleda Jeta. Cuando se acercó, rindió homenaje al Bienaventurado, se puso a un lado y dijo:

“¿Cómo, querido señor, has cruzado las aguas crecidas?”

“Por no haberme detenido y al no forzar, amigo, crucé las aguas crecidas”.

“Pero, ¿cómo es esto, querido señor, que por no haberte detenido ni al no forzar cruzaste las aguas crecidas?”

“Cuando llegué a un punto muerto, amigo, me hundía; y cuando luchaba, me arrastraba. De esta manera, amigo, por no haberme detenido y al no forzar, amigo, crucé las aguas crecidas”.

[El deva:]

“Después de largo tiempo, finalmente veo

Al brahmán plenamente saciado,

Quien por no haberse detenido y al no forzar,

Cruzó los apegos del mundo”.

Esto es lo que dijo el deva y el Maestro lo aprobó. Entonces el deva, pensando “El Maestro me ha aprobado”, le rindió homenaje y desapareció de ahí, teniendo cuidado de que el Bienaventurado permaneciera siempre a su lado derecho.