Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

14 ene. 2014


La Rueda de la Vida Tibetana

una experiencia de autoconocimiento y transformación

La Rueda de la Vida Tibetana es un mandala de profunda sabiduría a través del cual muchos maestros budistas enseñan a sus discípulos la esencia de la psicología humana, las causas del sufrimiento y la posibilidad de liberación. Consiste en tres o cuatro círculos concéntricos que, según la leyenda, el Buda perfilaba para sus alumnos en el suelo con granos de arroz.
Mientras nuestra vida transcurre mecánicamente, giramos en la Rueda sin cesar, momento a momento y vida tras vida. En cada momento y ante cada situación nos enfrentamos con una elección entre el accionar reactivo y una conducta conciente. Respondemos concientemente cuando conseguimos trascender los límites de nuestro condicionamiento habitual. Cada vez que lo hacemos, además de gozar más plenamente la experiencia, ganamos en autoconciencia y nos facilita estar alertas para la elección del momento siguiente. Este es el modo en que la Rueda se convierte en una Espiral que nos libera de nuestra propia prisión.