Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

4 feb. 2014


Los antiguos hombres-verdad esperaban todo del Cielo y evitaban toda intromisión del hombre en la obra del Cielo. Los antiguos hombres-verdad, lo mismo consideraban a la vida como ganancia y a la muerte como pérdida, que a la muerte como ganancia y la vida como pérdida. Las plantas medicinales como las violetas, la campánula platycodon grandiflorus chieh keng, la euryale ferox chi yung o el hongo shih ling tienen su propio reinado y su propio tiempo (su enfermedad y su tiempo de curarla). ¿Cómo pueden las palabras expresar todo esto?
Kou Chien, con tres mil hombres de coraza y escudo vino a establecerse en Kuai Chi. Sólo Chung supo ver lo que en la ruina podía aún salvarse. Pero sólo Chung no supo ver la desgracia que amagaba su persona. Por eso se dice: los ojos de la lechuza tienen su tiempo y las patas de la grulla tienen su coyuntura. No pueden desarticularse sin dolor. Asi está el dicho: Pasa el viento por el río y éste sufre su merma. Pasa el sol por el río y éste sufre su merma. Pero si el viento y el sol piden ser guardianes del río, el río nunca dará en pensar que se debe oponer a ello. Sigue tranquilo su curso confiando en el caudal de su manantial. Así el río tienen cuidado de guardar la tierra de donde recibe su caudal. La sombra no se cuida más que de guardar la persona cuya es. Las cosas se cuidan de guardar sus cosas. Así el peligro del ojo está en la claridad. El peligro del oído está en querer oír mejor. El peligro del corazón está en su entrega total. Toda facultad tiene su propio peligro dentro de si misma. Llegado el peligro no hay ya lugar de enmienda. La desgracia crece y se aumenta. Volverse atrás, es con esfuerzo y salir con éxito, requiere mucho tiempo (tal vez mejor: volver a su primera naturaleza se hace siguiendo el curso de los hechos, pero no se logra sin mucho tiempo). Pero los hombres se creen que en eso está lo más valioso de sus personas. ¿No es cosa triste? De ahí que las ruinas de los estados y las pérdidas de vidas de la gente del pueblo se suceden sin fin. Y no se sabe inquirir la causa.

chuang tzu