Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

19 abr. 2014

Esparcimiento ... Capítulo 1


En el mar del septentrión vive un pez. Se llama K'un. El pez K'un es inmenso; mide no sé cuántos miles de millas. Este pez se transforma en ave y se llama P'eng. Sus espaldas miden no sé cuántos miles de millas. Raudo es su vuelo. Sus alas semejan nubes colgadas del cielo. Suele emigrar por mar al océano meridional. El océano meridional es la gran balsa hecha por el Cielo. Ch'i Hsieh trata de estas cosas portensosas. Dice, pues, Hsieh: El ave P'eng, para emprender su vuelo a los mares boreales, golpea el agua en una extensión de 3.000 millas y remonta su vuelo trazando círculos. Estos forman torbellinos de viento que le elevan. Así sube a una altura de 90.000 millas. Su viaje de ida dura seis meses. Allí son caballos salvajes, polvaredas y animales que mutuamente se lanzan su aliento. El cielo es azul profundo. Tal vez es ese su color; tal vez es efecto de su profundidad sin término. Parecido es el espectáculo si se mira hacia abajo.

Libro Primero
Nei Pien (Interioridades)