Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

19 abr. 2014



Hogen, un maestro chino, vivía solo en un pequeño templo, en plena campiña.
Un día llegaron cuatro monjes viajeros y le preguntaron si podían encender un fuego en su patio para entrar en calor.
Mientras preparaban el fuego, Hogen les oyó discutir sobre subjetividad y objetividad. Y se unió a ellos.

Dijo:
-¿Veis esta piedra grande?
¿Se encuentra en el interior o en el exterior de vuestro espíritu?

Uno de los monjes contestó:
-Desde el punto de vista del budismo, por el que todas las cosas son una objetivación del espíritu, yo diría que esta piedra se encuentra en mi espíritu.

-Debe de pesarte mucho la cabeza -concluyó Hogen.