Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

11 sept. 2014

le toca a usted ...

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"Si nos fijamos en nuestra mente habitual y sin engaño o juicio, vamos a ver más allá de lo que realmente somos. Más allá del "yo" y lo que hace o no quiere, más allá del yo que está constantemente peleando o tirando del mundo, se encuentra nuestra verdadera naturaleza y el verdadero rostro.

Este es el rostro de nuestro estado natural, libre de lucha o por llegar a ser lo que no somos. Es la cara de un ser potencialmente realizado cuya sabiduría, cualidades, y coraje son sin medida. Al ver tanto nuestro más profundo potencial y nuestros obstáculos, empezamos a entender la causa de nuestro sufrimiento - y podemos empezar a hacer algo al respecto.

Cuando practicamos la auto-reflexión, tomamos la liberación en nuestras propias manos. Este camino inflexible exige cierto valor y de intrepidez. Yendo más allá de la noción ordinaria de yo, nos lleva directamente a la verdad de nuestra esencia de Buda, nuestro verdadero rostro, y a la liberación del sufrimiento. "

- Dzigar Kongtrul, le toca a usted.

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'If we look at our habitual mind without deception or judgment, we will see beyond it to who we truly are. Beyond the “self” and what it does or doesn't want, beyond the self that is constantly fighting or tugging at the world, lies our true nature and true face.

This is the face of our natural state, free from the struggle to become what we are not. It’s the face of a potentially realized being whose wisdom, qualities, and courage are beyond measure. Seeing both our deeper potential and our hindrances, we begin to understand the cause of our suffering - and we can begin to do something about it.

When we practice self-reflection, we take liberation into our own hands. This uncompromising path demands true courage and fearlessness. Going beyond the ordinary notion of self leads directly to the truth of our buddha essence, our true face, and to freedom from suffering.’

- Dzigar Kongtrul, It’s Up to You.