Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

1 oct. 2014

No hay lìmites fijos.
El tiempo no se detiene.
Nada perdura. Nada es definitivo.
No se puede agarrar el final o el principio.
El que es sabio ve que cerca o lejos es lo mismo.
No desprecia lo pequeño ni valora lo grande.
Donde difieren todos los paràmetros, ¿còmo se puede comparar?
Con una mirada, absorbe el pasado y el presente,
Sin làstima por el pasado ni impaciencia con el presente.
Todo està en movimiento.
Èl tiene la experiencia de la plenitud y el vacìo.
No se regocija con el èxito, ni se lamenta del fracaso.
El juego jamàs se acaba.
El nacimiento y la muerte estàn empatados.
Los tèrminos no son definitivos.

Thomas Merton. El camino de Chuang Tzu. Editorial Lumen.2001