Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

6 oct. 2014

Pierde la actitud, pierde el Ego // Lose the Attitude, Lose the Ego

Lose the Attitude, Lose the Ego

We define ourselves by our attitudes. We like this and we don't like that and all that liking and not liking makes up who we are. Our attitudes are both inward beliefs and outward expressions of how we feel about the world. We wear an attitude like a protective shell. Our attitude can help us fit in with the crowd or it can let people know to keep their distance. When our attitudes don't fit in with who we are, they become cages. They close us off from the world. They prevent us from being our true Self.

Our attitudes go hand in hand with our egos. We define ourselves by our ego at more basic level. We think we are our ego. That is why we think we can be successes or failures. Those are measurements of the ego. We think we are good or bad people, which are also ideas of the ego. How we define ourselves as an ego plays a major role in what attitudes we adopt and display. If we want to get beyond our ego to who we truly are, we can start by working with our attitude.

To work with our attitudes, we can start by noticing what attitudes we carry and convey. It is not enough to always maintain a positive attitude. That is still an attitude, stuck in the world of good and bad. When we work on noticing our attitudes, we are not judging if they are good or bad, we are just on the lookout for any attitude. Whenever we spot an attitude, we can see our ego at work. When we get good at noticing our attitudes and ego we get a better idea about how they work and we get a glimpse into who we really are.

Nobody wants to be an ego with an attitude. We are much more than that. If, through our practice, we happen to lose both our ego and our attitude, we've lost nothing. We've found our Self.

Peter
http://www.zenmister.com/lose-the-attitude-lose-the-ego/




Pierde la actitud, pierde el Ego

Nos definimos por nuestras actitudes. Nos gusta esto y no nos gusta eso y todo lo que nos gusta y lo que no nos gusto hace lo que somos. Nuestras actitudes son tanto las creencias internas y expresiones externas de cómo nos sentimos acerca del mundo. Llevamos una actitud como una concha protectora. Nuestra actitud nos puede ayudar a encajar con la multitud o puede que la gente sepa al mantener su distancia. Cuando nuestras actitudes no encajan con lo que somos, se convierten en jaulas. Nos cierran del resto del mundo. Ellas nos impiden ser nuestro verdadero Yo.

Nuestras actitudes van de la mano con nuestros egos. Nos definimos por nuestro ego en el nivel más básico. Pensamos que somos nuestro ego. Es por eso que creemos que podemos ser exitosos o fracasados. Esas son las mediciones del ego. Pensamos que somos buenos o malos, que son también las ideas del ego. Cómo nos definimos como un ego juega un papel importante en las actitudes que adoptemos y en la pantalla. Si queremos ir más allá de nuestro ego a lo que realmente somos, podemos comenzar a trabajar con nuestra actitud.

Para trabajar con nuestras actitudes, podemos empezar por darnos cuenta de cuáles son las actitudes que llevamos y transmitimos. No es suficiente para mantener siempre una actitud positiva. Eso sigue siendo una actitud, atrapado en el mundo del bien y del mal. Cuando trabajamos en darnos cuenta de nuestras actitudes, no estamos juzgando si son buenas o malas, estamos sólo en busca de cualquier actitud. Cada vez que detectamos una actitud, podemos ver nuestro ego en el trabajo. Cuando lleguemos a ser buenos en notar nuestras actitudes y nuestro ego obtendremos una mejor idea acerca de cómo funcionan y tendremos una visión de lo que realmente somos.

Nadie quiere ser un ego con una actitud. Somos mucho más que eso. Si, a través de nuestra práctica, nos toca perder tanto nuestro ego y nuestra actitud, no hemos perdido nada. Hemos encontrado nuestro Yo.