Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

26 nov. 2014

Sn 1,2 Dhaniya Sutta - Discurso con Dhaniya el Ganadero

Art of the Day: Van Gogh, Autumn Landscape, November 1885.
Oil on canvas, 64 x 89 cm. Kröller-Müller Museum, Otterlo.

Dhaniya el ganadero:

“El arroz está cocido,
terminé de ordeñar.
Vivo con mi gente
en los bancales del río Mahi;
mi cabaña está techada, mi fuego encendido:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“Libre de ira,
mi terquedad se ha ido.
vivo por una noche
en los canales del río Mahi;
el techo de mi cabaña está abierto, mi fuego apagado:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

Dhaniya:

“Ni mosquitos ni tábanos
pueden hallarse.
Las vacas pacen en el pantanoso prado
donde florecen los pastos.
Podrían soportar la lluvia, si ésta viene:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“Una balsa bien hecha
ha embestido.
Ha cruzado y
se ha ido a la orilla opuesta.
He sometido la inundación.
Necesidad de balsa
no ha de hallarse:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

Dhaniya:

“Mi esposa es solícita, nada negligente,
es encantadora, ha vivido largo tiempo conmigo.
No hay maldad que pueda ser hallada en ella:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“Mi mente es solícita, liberada,
ha sido educada largo tiempo, bien domada.
No hay maldad que pueda ser hallada en mí:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

Dhaniya:

“Puedo vivir de mis ganancias.
Mis hijos viven en armonía,
libres de penurias.
No hay maldad que pueda ser hallada en ellos:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“No soy empleado de nadie.
Vago por el mundo entero
en la recompensa de mi Despertar.
No hay necesidad de ganancias
que pueda ser hallada en mí:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

Dhaniya:

“Hay vacas, toros jóvenes,
vacas con terneros y vacas de cría,
y un toro bravo, el líder de la manada:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“No hay vacas, no hay toros jóvenes,
no hay vacas con terneros ni vacas de cría,
no hay un toro bravo, líder de la manada:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

Dhaniya:

“Las estacas están clavadas, inamovibles.
La nueva juncia cuelga, bien trenzada,
ni siquiera un toro bravo podría romper el cercado:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

El Buddha:

“Habiendo roto mi cercado
como un toro bravo,
como un gran elefante
arrancando una enredadera podrida,
nunca jamás
yaceré en el seno materno:
así que, si quieres, dios de la lluvia,
adelante y que llueva”.

La gran nube descarga
velozmente,
inundando las tierras bajas y altas.
Escuchando al dios de la lluvia derramar,
Dhaniya dijo:
“¡Cuán abundante es la ganancia
que hemos recibido
del Bendito!
Hacia él vamos,
aquel que posee la visión,
y en él nos refugiamos.
Que seáis vos nuestro maestro, oh Gran Sabio.
Mi mujer y yo somos solícitos.
Sigamos la vida santa
bajo la impronta del Elegido.
Vayamos hasta la orilla opuesta
a la vejez y a la muerte,
pongamos final
al sufrimiento”.

Mara:

“Aquellos que se deleitan como niños
es debido a sus propios niños.
Aquellos que se deleitan con el ganado
es debido a sus propias vacas.
El deleite humano
proviene de sus adquisiciones,
ya que una persona sin adquisiciones
no conoce deleite”.

El Buddha:

“Aquellos con hijos
sufren
por sus hijos.
Aquellos con ganado
sufren
por sus vacas.
El sufrimiento humano
proviene de sus adquisiciones,
ya que una persona sin adquisiciones
no conoce el sufrimiento”.