Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

22 jul. 2015

Lo que nos ata a las cosas no son ellas mismas, sino la manera en la que las contemplamos.

[6] {6} “He aquí, monjes, hay estas dos cosas. Y, ¿cuáles son esas dos? Contemplación de la gratificación en cosas que pueden encadenar y contemplación del desencantamiento en cosas que pueden encadenar. Alguien que mora contemplando la gratificación en cosas que pueden encadenar no abandona la codicia, el odio y la falsa ilusión. Al no haber abandonado la codicia, el odio y la falsa ilusión, uno no es libre del nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el abatimiento y la angustia; uno no es libre de la insatisfacción, declaro yo.

“Alguien que mora contemplando el desencantamiento en cosas que pueden encadenar abandona la codicia, el odio y la falsa ilusión. Al haber abandonado la codicia, el odio y la falsa ilusión, uno es libre del nacimiento, la vejez y la muerte, el dolor, el lamento, la pena, el abatimiento y la angustia; uno es libre de la insatisfacción, declaro yo.

“Estas son, monjes, aquellas dos cosas”.