Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

17 sept. 2015

hazlo

“Lo iba a hacer, pero como me lo pidieron de mala manera, decidí que no lo haré”.
“Lo iba a hacer, pero debido a que me quisieron manipular como si fuera un tonto, decidí que no lo haré”.
“Lo iba a hacer, pero cuando recordé que por mí nadie tiene este tipo de gestos para conmigo, decidí que no lo haré”.
“Lo iba a hacer, pero como ya fracasé otras veces en el intento, decidí que no lo haré”.
“Lo iba a hacer, pero al llenarme de vergüenza, decidí que no lo haré”.
Lo ibas a hacer, lo ibas a hacer. Estabas por hacer lo correcto, pero allí pusiste el freno. ¡Cuántas veces te detuviste a la hora de hacer el bien por razonamientos como éstos!
La buena noticia es que esto no tiene por qué seguir sucediendo. ¿Por qué no dar lugar a tus convicciones? Actúa de acuerdo a tus convicciones…
Porque si el modo en que te tratan, definirá tus acciones, aunque te consideres un rebelde, perdiste la libertad para decidir.
Porque pretender demostrarle a los demás que no eres un tonto, ya de por sí es una tontería.
Porque si tú y yo esperamos a recibir, nadie comenzará la cadena de la generosidad.
Porque tu pasión puede ser más fuerte que cualquier fracaso.
Porque la vergüenza social es poco y nada comparada con la vergüenza que puedes experimentar cada vez que te mires al espejo y te encuentres con alguien que no es leal a sí mismo.
Hazlo. Hazlo. Hazlo. Hazle caso a tus convicciones. Si el otro no está pasando por su mejor momento y te maltrata, no te pongas a su altura. Vive en la dimensión que te hace bien. Quizá tu determinación a hacer lo correcto termine contagiando a alguien que te rodee.
Uno de los principales reyes que tuvo el pueblo judío llamado Salomón expresó: “Toma en cuenta a Dios en todas tus acciones, y Él te ayudará en todo. No te creas muy sabio; obedece a Dios y aléjate del mal; así te mantendrás sano y fuerte”.
La salud y la fuerza surgen de tomar en cuenta a Dios en todo lo que haces. Él te ayuda cada vez que te alejas del mal. Actúa de acuerdo a tus convicciones espirituales sin importar todo lo que provenga de afuera. Deja que Dios te guíe y no la reacción ajena de turno.

gustavo bedrossian