Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

20 nov. 2015

alan watts

With the arrival of pain, whether physical or emotional, whether actual or anticipated, the split begins and the circle goes round and round. As soon as it becomes clear that “I” cannot possibly escape from the reality of the present, since “I” is nothing other than what I know now, this inner turmoil must stop. No possibility remains but to be aware of pain, fear, boredom, or grief in the same complete way that one is aware of pleasure. The human organism has the most wonderful powers of adaptation to both physical and psychological pain. But these can only come into full play when the pain is not being constantly restimulated by this inner effort to get away from it, to separate the “I” from the feeling. The effort creates a state of tension in which the pain thrives. But when the tension ceases, mind and body begin to absorb the pain as water reacts to a blow or cut.
— Alan Watts, The Wisdom of In Security

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Con la llegada del dolor, ya sea físico o emocional, ya sea real o anticipado, la división comienza y el círculo da vueltas y vueltas. Tan pronto como se pone de manifiesto que "yo" no puedo posiblemente escapar de la realidad del presente, ya que "yo" es otra cosa que lo que sé ahora, esta confusión interna debe parar. No queda otra posibilidad sino de ser conscientes del dolor, el miedo, el aburrimiento o la aflicción, de la misma manera total que uno es consciente del placer. El organismo humano tiene los más maravillosos poderes de adaptación al dolor físico y psicológico. Pero éstos sólo pueden entrar en pleno juego cuando el dolor no está siendo constantemente reestimulado por este esfuerzo interior para alejarse de él, para separar el "yo" de la sensación. El esfuerzo crea un estado de tensión en el que el dolor se desarrolla. Pero cuando la tensión cesa, la mente y el cuerpo comienzan a absorber el dolor como el agua reacciona ante un golpe o corte.
- Alan Watts, La Sabiduría de En Seguridad