Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

16 ene. 2016

“La vida está en todo”.


Se trata de una antigua enseñanza. Incluso los objetos son portadores de vida.

Sobre cada pieza de artesanía se estratifican partículas de sustancia humana.

No sólo el estado de salud del fabricante queda en el objeto, sino también su energía del esfuerzo, que es indisoluble.

Este último existe con el objeto durante mucho tiempo.

Las estratificaciones de las emanaciones no pueden ser expulsadas.

Por ello se considera esencial que un hombre que crea objetos de utilidad humana lo haga con buena voluntad, con paz, con alegría y con amor.

Cuando el trabajo humano se hace con conflicto en la mente, con una actitud de inquietud, de ansiedad o de odio, su impacto queda sobre los objetos creados.

Por esta razón, se considera esencial que un hombre sea feliz en el trabajo.

Las emanaciones humanas rodean a los objetos cuando se están fabricando.

Esto puede parecer un cuento de hadas, pero es cierto.

Los objetos son considerados buenos o malos tal como también es considerada la gente.

Las energías inferiores en el trabajo impregnan el trabajo y se estratifican en los objetos creados.

Dr. K. Parvathi Kumar