Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

10 feb. 2016

es difícil de percibir, 
se establece provisionalmente en los expedientes útiles 
y palabras analíticas y tratados, 
ya que se dio a conocer a través de las cosas.


The king considers all things to be for the benefit of the people. The people take refuge in the king, on whom they depend, and together they form a unity. The name [of this king] is Buddha. In the triple realm he alone is worthy of honor and is fully awakened to the absence of things. His doings are without purpose, and whatever he does is already complete. He is the teacher of gods and humans, fully omniscient, who through his expedient-response body guides all who suffer. Absolutely tranquil and empty, he is the sun of radiant and transcendent wisdom, illuminating the ten directions, at one with what lies above and blessing what lies below. He brooks no distinction with regard to person, defilement, meaning, or cause; being uniform and nondual, he is the perfectly penetrating single body that is known as the truth of the great schemata. Since this principle is difficult to perceive, he provisionally establishes expedient devices and analytical words and treatises, for it is made known through things.
— 僧肇 Sengzhao, Pao-tsang lun (Treasure Store Treatise)

This description of a buddha, the ideal king, is a blend of traditional Buddhist rhetoric (“in the triple realm he alone is worthy of honor” and “teacher of gods and humans”) and standard Chinese depictions of the Taoist sage (“his doings are without purpose”).

— Robert Sharf, Coming to Terms with Chinese Buddhism: A Reading of the Treasure Store Treatise, pg. 185

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El rey considera que todas las cosas son para el beneficio de las personas. Las personas que se refugian en el rey, del que dependen, y juntos forman una unidad. El nombre [de este rey] es Buda. En el dominio triple sólo él es digno de honor y es completamente despierto a la ausencia de las cosas. Sus obras han sido sin propósito, y todo lo que hace está ya completo. Él es el maestro de dioses y humanos, totalmente omniscientes, quien a través de su cuerpo de respuesta-conveniente guía a todos los que sufren. Absolutamente tranquilo y vacío, él es el sol radiante de la sabiduría trascendente iluminando las diez direcciones, en armonía con lo que se encuentra por encima y bendiciendo a lo que se encuentra por debajo. Él no tolera ninguna distinción con respecto a las personas, impureza, significado, o la causa; siendo uniforme y no dual, es el único cuerpo perfectamente penetrante que se conoce como la verdad del gran schemata. Desde este principio, es difícil de percibir, se establece provisionalmente en los expedientes útiles y palabras analíticas y tratados, ya que se dio a conocer a través de las cosas.
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僧肇 Sengzhao, lun Pao-Tsang

Esta descripción de un Buda, el rey ideal, es una mezcla de retórica budista tradicional ( "en el dominio triple sólo él es digno de honor" y "maestro de dioses y humanos") y representaciones chinas estándar del sabio taoísta ("su obras son sin propósito").

- Robert Sharf, Ponerse de acuerdo con el budismo chino: una lectura del Tratado de la Tienda del Tesoro, pg. 185