Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

23 dic. 2013

La atracción por lo concreto forma parte de la naturaleza humana.
Queremos ver, queremos tocar, queremos poseer.
Pero resulta esencial reconocer que, cuando deseamos cosas sin ningún otro motivo que el placer sensual que nos procuran, éstas finalmente tienen tendencia a aportarnos muchos problemas.
Además, descubrimos que a imagen de la felicidad procurada por tales necesidades, de hecho esas cosas son también transitorias.