Los peces nacen en el agua, el hombre nace en el Tao.Si los peces, nacidos en el agua, buscan la sombra profunda del estanque o la alberca, todas sus necesidades son satisfechas.Si el hombre, nacido en el Tao, se hunde en la profunda sombra de la no-acción, para olvidar la agresión y las preocupaciones, no le falta nada, su vida es segura.
Moraleja: "Todo lo que necesita el pez es perderse en el agua.Todo lo que necesita el hombre es perderse en el Tao".

AVISO

queridos amigos los haikus que humildemente escribo están en este sitio: www.haikusilvestre.wordpress.com
gracias ! Namasté

18 mar. 2015

reconocerlo es trascenderlo


"Las emociones aflictivas (al ser reconocidas) se marchitan por sí mismas. Por lo general ni siquiera necesitamos hacer nada.
Por ejemplo, si sentimos que surge la irritación, podemos decirnos a nosotros mismos: 'enojo' y una vez que hayamos reconocido el enojo, comenzará a disiparse por sí mismo.
No es que tengamos que enfrentar al enojo con más enojo: no vamos a enojarnos con nosotros mismos por estar enojados.
Eso solo crea un ciclo.
Cuando podemos reconocer que el gran demonio del enojo no es más que un producto de nuestra imaginación, este simplemente se evapora."

'En el corazón de la vida' Jetsunma Tenzin Palmo.